21/12/2016

Delegados combativos del sindicato textil enfrentan los ataques de la burocracia


El pasado sábado, los delegados de RA (fábrica textil del barrio de Lugano) convocaron a una reunión de organizaciones contra el intento de la burocracia del sindicato Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (Soiva) de expulsarlos del sindicato, a través de una asamblea de delegados armada y con falsas acusaciones.


Allí se discutieron los pasos a seguir. Desde el Partido Obrero y la agrupación Costureros Clasistas, nos solidarizamos con su lucha y propusimos un pronunciamiento de todo el movimiento obrero y de organizaciones políticas, de DDHH, estudiantiles, entre otras; moción que fue aprobada en la reunión. Planteamos también la realización de movilizaciones y piquetes para garantizar que los delegados sean reconocidos.


Además, con el patrocinio de la Asociación de Profesionales en lucha (APEL), los delegados presentarán medidas cautelares para desconocer la expulsión y resguardar los fueros gremiales que le corresponden.


 


La lucha contra la burocracia


La burocracia del vestido quiere sacarse de encima a los delegados que no responden a la directiva del sindicato. El Soiva forma parte de la política de tregua que la CGT le garantiza a Macri, por lo que no puede permitirse que sectores opositores expresen sus reivindicaciones.


Entre los trabajadores existe la preocupación de que este ataque a la organización sindical sea la antesala de despidos masivos en la fábrica, debido a la situación de recesión y al temor de una apertura al mercado chino.


Como antecedente, el día 10 de noviembre los trabajadores de RA se movilizaron de forma masiva a las puertas del sindicato para reclamar por la muerte de una compañera, Elsa Montero, en circunstancias dudosas en su atención en la obra social; también reclamaban por elecciones transparentes y por paritarias. La burocracia los recibió con una patota y reprimió a los trabajadores con gas pimienta, acusando luego a los propios trabajadores y delegados de romper las instalaciones del sindicato.


Los delegados de RA ya han recolectado cerca de 600 firmas al interior de su fábrica, reconociéndolos como sus legítimos representantes.


Esta lucha se empalma con la que vienen llevando adelante en Tejedurías Naiberger, que tomaron la planta cuatro días contra despidos, y en Tessicot, también en lucha contra cesantías. La transición en el movimiento obrero hacia una nueva dirección se expresa también en la industria textil.

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