08/10/1998 | 603

Dirigente sindical propone un Partido de Trabajadores

El lunes 28 de septiembre, en el auditorio de la Facultad de Derecho de la UBA, se realizó una mesa redonda que tenía por objetivo debatir la ya sancionada Reforma Laboral y la situación de la Justicia Laboral. El conjunto de los panelistas, entre quienes se encontraban académicos, profesores de la facultad y abogados laboralistas, coincidió en señalar el cuadro de profundo deterioro y retroceso del derecho del trabajo, no solo en nuestro país sino a nivel internacional.


El enfoque del panel, sin embargo, reveló grandes limitaciones. Se criticó que las modificaciones al derecho al trabajo son anticonstitucionales y que fomentaban la exclusión social. La conclusión del conjunto de los profesores fue que, de persistir en este rumbo el «estado de derecho», la «democracia» y «el sistema de libre mercado» pueden verse amenazados por el colapso, producto precisamente de la exclusión social que ellos mismos están generando. Y que, para salvar esos «valores» y garantizar su normal funcionamiento, era necesario dar marcha atrás con toda la destrucción del derecho del trabajo llevada adelante desde la dictadura en adelante.


Ninguno planteó que las modificaciones que repudiaban han sido un reclamo permanente de la clase patronal contra los trabajadores en función del mejoramiento de su tasa de ganancia en el marco de la crisis mundial del capitalismo, y que entonces no está planteado corregir los «excesos» del sistema para que éste funcione «normalmente» sino, por el contrario, terminar con el sistema capitalista que es la génesis permanente de la miseria, la marginación, el desempleo y el conjunto de las lacras sociales que hoy azotan a la humanidad trabajadora.


En este cuadro, resultó muy destacada la intervención del compañero Herman Mendel, dirigente de los trabajadores del Fuero Laboral, e integrante de la Comisión Directiva de la UEJN, uno de los gremios que integra el MTA.


Mendel planteó que la legislación laboral es el resultado de la correlación de fuerzas existentes entre el movimiento obrero y la patronal y, en consecuencia, sus avances y retrocesos están determinados por esa relación. Desde su punto de vista, fueron las luchas obreras, tanto en la década del ‘40, cuando fueron legisladas por la Secretaría de Trabajo y Previsión, como posteriormente en los ‘70, las que impusieron los principales avances en esa materia. A partir del golpe militar, y después, en los sucesivos gobiernos constitucionales, se implementó una sistemática tarea de demolición del derecho, de las conquistas obreras y hasta de la responsabilidad del Estado y las patronales (AFJP, ART, Ley de Quiebras, etc.). La lucha contra esto sólo fue llevada adelante por los trabajadores, con la salvedad de que la mayoría de sus organizaciones están controladas, en especial la CGT, por sectores entregados a la política del gobierno y las patronales. Mendel afirmó que, en el cuadro político actual, la respuesta del movimiento obrero no puede ceñirse a parámetros sindicales sino que está planteada una intervención política de los trabajadores, teniendo en cuenta que los mismos pasan por un total vacío de representación. Tanto oficialismo como oposición son defensores del «modelo». ¿Cómo expresar esa intervención política? El planteamiento del compañero fue claro: el movimiento obrero debe discutir y poner en práctica la construcción de un Partido de Trabajadores, como su propia herramienta política.


Con esta propuesta, cerró su intervención.

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