Sindicales

10/11/1993

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Docentes (Capital)

El Ministerio de Trabajo declaró la invalidez de la convocatoria a elecciones en la UTE —sindicato docente de Capital— llamadas para el 5 de noviembre y resolvió que se haga una nueva convocatoria. En vista del fraude que se venía preparando, la Lista Rosa (Mas, Mst, PO e independientes) había presentado sucesivas impugnaciones ante la Junta Electoral que responde al marysanchismo y que  fue digitada por la dirección burocrática de la UTE.


La dirección celeste presentó un padrón de 10.000 docentes, que supera en más de 2.500 al del año pasado y en el que aparecieron todo tipo de irregularidades: docentes fallecidos, compañeros que renunciaron al sindicato y a la docencia y compañeros de la Lista Rosa que no figuraban en el padrón. A su vez, la Junta Electoral dispuso una tendenciosa distribución de urnas “volantes”, con tres en algunos distritos de peso de la Celeste y ninguna urna en los distritos de amplia tendencia al voto Rosa, favoreciendo así la votación en las escuelas “celestes”.


La Lista Rosa informó públicamente la suspensión del comicio, no presentó sus fiscales y difundió una declaración reclamando una nueva convocatoria a elecciones con una Junta Electoral elegida por los maestros, padrones depurados y urnas fijas en la mayoría de los establecimientos. Pese a esto, la Celeste hizo igual una ficción de elecciones, con su propio aparato y una ausencia mayúscula de votantes.


La burocracia pretende ahora presentarse como víctima del Ministerio de Trabajo menemista a partir de su condición de gremio “opositor” enrolado en el CTA. Esto no es más que una impostura: el Ministerio de Trabajo convalidó, entre gallos y medianoche, el estatuto proscriptivo de la UTE (que establece la dictadura de la Comisión Directiva, sin asambleas generales y con plenarios “informativos” de delegados), como convalidó el estatuto súper-burocrático de Ctera o las decenas de expulsiones de activistas antiburocráticos en el sindicato capitalino.


Ante el empantanamiento de la situación y tomando en cuenta que la Rosa supo canalizar a gran parte de los docentes, Tribuna Docente de Capital hizo un llamado a las agrupaciones que componen la Rosa a movilizarse urgentemente por elecciones inmediatas y sin ataduras, que podría llevar a una campaña masiva de firmas y pronunciamientos.


La Rosa debe convertirse en un frente unido que ayude a centralizar la resistencia a los planes del gobierno y superar el vaciamiento de los sindicatos docentes.