03/01/2019 | 1534

Docentes porteños: después del gran paro del 27

Foto: Dionisio Dennis

El pasado jueves 27, los docentes porteños llevamos adelante una nueva jornada de paro contra el cierre de escuelas medias nocturnas establecida a través de la antieducativa resolución 4055.


La jornada comenzó con una gran concentración frente a la Legislatura, en ocasión de la convocatoria a la sesión especial arrancada por el legislador del PO-FIT Gabriel Solano, junto a otros bloques opositores, para tratar proyectos contra el cierre de escuelas nocturnas. Los bloques del PRO y de la Coalición Cívica no dieron quórum, expresión de que la cobardía y perfidia del gobierno ajustador no tiene parangón. Las políticas que aplica el Ejecutivo y la ministra Acuña son defendidas con la disposición a los palos y represión: la Legislatura nuevamente se encontró vallada y sitiada por la policía que impidió el ingreso de la docencia y las comunidades educativas.


Levantada la sesión, la masiva columna se movilizó a las puertas del ministerio de Educación porteño. Allí se leyó un documento común de los sindicatos UTE y Ademys.


Una gran pulseada


La jornada de paro fue precedida por importantes movilizaciones, cortes de calles y semaforazos que aportan a la visibilización de esta medida, propia de los enemigos de la educación pública. Asimismo, el día previo y el posterior al paro, docentes, sindicatos y comunidades impidieron que se llevaran adelante los actos públicos truchos que apuntaban directamente al cierre de las escuelas, a la fusión de cursos, al despido de docentes, no docentes y contra el futuro previsional de cientos de docentes próximos a jubilarse.


Cabe destacar que esta medida afecta al sector de la docencia que, desde el año 2011, no cuenta con actos públicos de titularización de los cargos. Es decir que la determinación gubernamental se monta sobre la base del incumplimiento del derecho a la estabilidad laboral.


El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se ha ensañado con las escuelas a las que acuden los sectores sociales más vulnerables. Es decir que el mismo Estado que los hambrea, también los expulsa de la posibilidad de acceder a la educación pública.


Es de primer orden reforzar la línea de defensa de las escuelas nocturnas, pero también del conjunto de los reclamos docentes.

Otro capítulo de esta batalla será por el salario, subsumido por debajo de la línea de pobreza. En este sentido, el próximo ciclo lectivo no puede ni debe comenzar ordenadamente como si nada sucediera.


La conducción del sindicato mayoritario UTE-Ctera debe convocar, en la primera semana luego del receso, a un plenario que ponga en pie sin dilaciones un plan de lucha, comenzando por un No Inicio del ciclo lectivo 2019 y paros escalonados hasta derrotar al enemigo de la educación pública.


La Asamblea Unificada del 19 de diciembre frente al ministerio de Educación ya resolvió comenzar desde ahora a preparar el No Inicio.

¡Vamos a ponerlo en pie!

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