23/10/1998 | 605

El tercer atentado

Con la complicidad del Ministerio de Trabajo y la burocracia de West Ocampo (ATSA), la patronal hizo prevalecer el recurso de empresa en crisis (ley 24013), que le permite flexibilizar, suspender, despedir y no pagar indemnizaciones. Se ha constituido un verdadero frente único patronal, ATSA, Ministerio, dirección del hospital, que ha desconocido a la gremial médica y a la Federación Médica de Capital (Femeca) y se apresta a implementar un golpe mortal, dejando en la calle a 300 trabajadores, entre ellos 175 profesionales.


Esta patronal se mantiene en la conducción del Hospital desde hace 15 años, va por la octava auto-reelección y ha generado durante su gestión un colosal endeudamiento, 32 millones de pesos. No paga las cargas sociales ni previsionales; debe salarios de julio, agosto y septiembre; aguinaldos y vacaciones del ‘96, ‘97 y ‘98; sueldos de septiembre y octubre del ‘97; consultorios externos y obras sociales de un año; deuda bancaria y con proveedores (2,6 millones de pesos con el Banco Mayo). Esto es, una patronal asociada al Banco Mayo y a Beraja, que ha dado pruebas irrefutables de ineficacia y que es responsable directa del vaciamiento del Hospital. Y ahora se apresta a dejar sin fuente de trabajo a 300 familias. Pero la crisis generada no se soluciona con despidos, se trata sólo de la antesala del cierre del Hospital. Por eso está planteado que el gobierno impida la liquidación y garantice la continuidad de esta mutual, por ser centro piloto de atención de la comunidad, se atienden miles de jubilados, obras sociales y el sector más pobre de la colectividad judía, incluyendo el asilo de ancianos. Y por ser fuente de trabajo de 1.000 familias trabajadoras.


Los trabajadores del hospital dimos un paso fundamental el 7 de octubre, con el acto de defensa del Hospital y contra el cierre y los despidos (ver PO 604) y ahora marchamos a la asamblea general hospitalaria, de profesionales y no profesionales, para fijar un plan de lucha que enfrente la política de la patronal.


El programa debe ser: contra el cierre y los despidos; que el gobierno de la Ciudad intervenga y dicte una ley-decreto de municipalización del Hospital, bajo control de los trabajadores; apertura e investigación de los libros y cuentas de la institución por parte de los afectados, trabajadores, pacientes y usuarios; ante el primer despido, paro y asamblea para resolver el plan de acción; unidad de la lucha con otros conflictos por cierres y despidos y con los compañeros del Mayo, ya que el responsable de su vaciamiento, Beraja, es también el responsable, junto a la patronal del Hospital, de los contratos leoninos e intereses usurarios contra el Israelita.

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