23/01/2020

En Santa Fe Perotti elimina la cláusula gatillo

El lunes 21 el ministro de Gestión Pública de Santa Fe, Rubén Michlig, declaró ante los medios el fin de la cláusula gatillo para docentes y estatales provinciales (activos y pasivos) y un aumento del 4,1% por decreto a cuenta de la próxima paritaria que tendrían lugar a mediados de febrero.


Con esta medida, Perotti sigue al pie de la letra la política de Alberto Fernández: la llamada “desindexación de la economía”, que no es más que desenganchar definitivamente el salario de la inflación. Para ello se pretende, eliminar cláusulas gatillo  (como hizo el gobierno de Manzur en Tucumán), otorgar aumentos por decreto a cuenta de acuerdos posteriores que consolidan salarios de miseria y socavar las negociaciones paritarias. 


Para intentar encubrir este mazazo al salario, el gobierno dice que el 4,1% que aumentará por decreto es la misma cifra que hubiera correspondido por cláusula gatillo. Una vil maniobra para apaciguar los ánimos de los trabajadores.


Vale recordar que este nuevo ataque forma parte de la serie de medidas que venimos denunciando que comenzaron con el cronograma de pagos extendidos a los estatales y docentes de la provincia, el no reconocimiento de la antigüedad y un cuestionamiento de las titularizaciones por parte de la ministra de Educación.


El vocero del gobierno, Ricciardino, argumentó frente a los medios que la decisión es para “para hacer frente también al pago de deudas de contratistas, proveedores y volver a constituir el Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (FUCO)” y confirmaron que la cláusula gatillo “es cosa del pasado” ya que los salarios “subieron 10 puntos por encima de la recaudación, y en un escenario de déficit y recesión”. Atan el salario, de acuerdo al gasto del Estado y a lo recaudado. Pero sin embargo, vienen de aprobar una reforma tributaria que mantiene prácticamente intactos los intereses de los grandes grupos agroexportadores, industriales y sojeros de la provincia. Estos intereses no cuentan a la hora de hablar de recaudación. De igual manera, en el presupuesto provincial 2020, el 12% está destinado al pago de la deuda pública provincial. Como se ve, no es un problema de recaudación, sino de defender los intereses del gran capital y de los acreedores de la provincia.


La burocracia, punto de apoyo del gobierno


Las declaraciones de Alesso (CTERA-Amsafe Provincial) y Hoffman (ATE Provincial) frente a los medios fueron de aceptación de la eliminación de la cláusula gatillo. Por un lado, Alesso sentenció que “no es la panacea universal y nadie puede asegurar cuál será la inflación en el 2020” y Hoffman, frente a la pregunta acerca de la continuidad de este mecanismo, agregó que “dependerá de lo que se resuelva en paritarias en febrero. La cláusula es uno de los tantos instrumentos que podemos tener”.


Para darle un cierre redondo, el propio Michlig buscó apoyarse en la burocracia al sentenciar “algunos gremios ya están reconociendo que la cláusula gatillo es como una trampa porque llega un momento en que encorseta la negociación”. 


Frente a este cuadro es urgente la necesidad de un plenario de delegados de base  de estatales y docentes de toda la provincia, para lanzar un plan de lucha para defender el salario y la cláusula gatillo. 

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