27/10/1999 | 647

Encuentro obrero en Rosario

El sábado 16 de octubre, en la sede del Sindicato Municipal de Rosario, se produjo el «Primer Encuentro Nacional de Delegados, Comisiones Internas y Dirigentes Sindicales».


Entre los 150 presentes, cuyo debate condujeron Edgardo Quiroga de la CGT-San Lorenzo y Mario Díaz de la Unión Gráfica Cordobesa, se destacan los directivos de Aceiteros y Municipales de San Lorenzo (en ambos casos acompañados por una decena de delegados); representantes de Aceiteros-Rosario; Atilra (lecheros)-Rosario; Sutraquip (Químicos y petroleros de Rosario); Amsafe-San Lorenzo y Foetra-Rosario, a nivel de directivos sindicales. Hubo delegados bancarios de Rosario, docentes de San Lorenzo, una delegación del Swift y la Comisión Interna de Ate del hospital Baigorria, algunos de los cuales habían participado de la reunión en Foetra-Capital, realizada el 14 de agosto, por la formación de un polo clasista nacional.


Acompañando a los gráficos de Córdoba, hubo un representante de Adiuc (docentes universitarios de Córdoba), Luis Bazán de la Cta de Córdoba, representantes de Comisiones de Desocupados de distintos puntos del Gran Buenos Aires, así como también miembros de la Correpi de La Matanza y otras organizaciones de derechos humanos.


Desde Buenos Aires arribó una delegación de los reunidos en Foetra (14 de agosto), cuyas conclusiones por la formación de un polo clasista nacional fueron publicadas en las páginas de Prensa Obrera. En dicha delegación se contó una docena de telefónicos, todos delegados de edificios, y tres directivos a título personal. Los congresales de la Lista Naranja Gráfica, un congresal verde en ruptura y delegados de Interpack I, Quebecor (ex Perfil), Unión, Cotigraf y Casoli. Dos delegados en nombre de la Comisión Interna de Emfer, delegados de prensa de Perfil y Diario Popular, un delegado de Camioneros de Capital, miembros de la Comisión Interna del Inti, delegados de TDO, la secretaria general del Hospital Castex y activistas y delegados de la Comisión Interna Segemar-Ate, un delegado metalúrgico de Roggio, un delegado del Smata (Cables-Lear), delegados docentes de Suteba (Escobar y Florencio Varela), un delegado no docente del Carlos Pellegrini, un directivo y un delegado de Shell (petroleros privados), dos delegados del Movimiento de Trabajadores Desocupados de Florencio Varela y activistas desocupados de San Vicente. Adhirieron también tres directivos de la Asociación Gremial Docentes de la UBA, imposibilitados de concurrir, al igual que Adosac-Santa Cruz, que en esos momentos culminaban su elección al frente de los docentes de la provincia.


El encuentro atrajo a los portuarios rosarinos en conflicto. Fue también caja de resonancia de las luchas protagonizadas por los presentes, en la zona, en metalúrgicos, en telefónicos, gráficos, docentes, etcétera.


Sergio Sosto, de Telefónicos, y Prado, de Emfer, plantearon el problema del vacío completo de dirección del movimiento obrero y el papel de alternativa programática y de lucha que puede jugar una corriente clasista.


Los representantes de Ate pusieron de relieve el trabajo en la lista antiburocrática nacional y de seccionales, denunciaron el fraude, en general, y en Santa Cruz, en particular, para impedir un triunfo que hubiera dado lugar a una conducción clasista en el Cta de Santa Cruz.


Un militante del PC-Congreso Extraordinario planteó «una CGT combativa, patriótica e internacionalista», mientras que Bazán se limitó a rescatar la «diversidad» de las existentes.


Nosotros, precisamente representantes de una corriente de recuperación de un gremio industrial como el gráfico, marcamos que la Alianza, a través de Sapia, el ‘ministeriable’ para Trabajo de De la Rúa, planteó «avanzar en los convenios por empresa y las reformas laborales pendientes», lo cual constituye el próximo frente de lucha sindical. Propusimos entonces que el encuentro declare la guerra a los convenios por empresa e impulse la formación de agrupaciones y listas antiburocráticas en todas las organizaciones obreras.


En el plenario apareció una y otra vez el ajustazo que se avecina, pero emergió todo el tiempo una polémica alrededor de una «jornada nacional de lucha», de alcance real indeterminado (sector Mario Díaz), o impulsar congresos regionales como quiere la CGT-San Lorenzo. Un polo clasista servirá para intervenir en las próximas luchas, colocando un programa consecuente basado en el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, la defensa de los estatales y sus convenios, la restitución de las conquistas arrebatadas y de los aportes patronales con destino a un inmediato subsidio al desocupado y jubilaciones mínimas de 500 pesos, la estatización de las AFJPs bajo control obrero y la restitución de la ley de accidentes, paritarias por industria y salario mínimo equivalente a una canasta familiar.


Futuros encuentros, como el planeado en la reunión para el 27 de noviembre en Córdoba, tendrán significación en la medida en que discutan y fijen una orientación para el movimiento obrero.

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