29/07/2020

Estatales: sin presupuesto no hay protocolos

Vamos por protocolos elaborados por los trabajadores.
Por Ethel Beer, Germán Cuendias Delegada ATE INTI - Delegado ATE Ministerio de Trabajo (Tribuna Estatal)

El Gobierno y la burocracia sindical exponen la salud de los trabajadores en plena pandemia

A pesar de la profundidad de la actual crisis sanitaria y económica, el gobierno nacional no ha modificado su objetivo principal: continuar pagando la monstruosa, ilegítima y parasitaria deuda con el FMI y los bonistas, la cual absorbe una gigantesca porción de los fondos públicos que deberían orientarse al combate a fondo de la pandemia, a fortalecer y dotar de recursos al sistema de salud, a sostener los puestos de trabajo, a garantizar un seguro al desocupado y a todos aquellos impedidos de trabajar durante el aislamiento.

En el ámbito del Estado, tras largos años de vaciamiento, desinversión edilicia y precarización de nuestras condiciones de trabajo, queda claro que para asegurar la protección de nuestra salud, además de protocolos, necesitamos un presupuesto nacional volcado a asegurar su cumplimiento, garantizando la provisión de los elementos de protección y los testeos, así como las reformas y el mantenimiento de los lugares de trabajo.

 Cabe precisar que, con protocolos o en ausencia de ellos, muchos trabajadores estatales esenciales se han contagiado durante la pandemia y hasta han perdido sus vidas, debido a la falta de provisión de elementos de protección, prestación de tareas en condiciones de hacinamiento, falta de testeos o a la exposición por el uso de transporte público. Un servicio que es esencial para el resguardo de las condiciones de higiene, el de limpieza, se encuentra extendidamente tercerizado, frente a lo cual los trabajadores de maestranza quedan librados a su propia suerte ante los graves y habituales incumplimientos de las empresas. 

 

 

Ni que hablar de las penosas condiciones de trabajo, falta de elementos de protección y personal en los hospitales públicos, lo cual ha generado un reguero de asambleas y medidas gremiales impulsadas desde la base por enfermeros, médicos, concurrentes y residentes por estas reivindicaciones.

Al tiempo que presenciamos una escalada de contagios y fallecimientos por Covid-19, en especial en el Amba y en Chaco, el gobierno nacional viene impulsando las convocatorias de las Comisiones de condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Cymat) de cada jurisdicción, en cuyo marco se van dictando protocolos con vistas a un retorno al trabajo presencial en los organismos o bien se “ratifican” las recomendaciones de la Cymat Central (Acta N° 126). Estos protocolos coinciden en una misma orientación: establecer lineamientos generales mínimos y depositar la responsabilidad del contagio sobre los trabajadores, sin asegurar siquiera las condiciones materiales para cumplirlos.

Al convite de la Cymat central han asistido las conducciones nacionales de Upcn y ATE, las cuales coinciden en su integración al Gobierno -inclusive con funcionarios- y en su falta de independencia política para plantear y luchar a fondo por las reivindicaciones de los estatales, en un grave cuadro de despidos, precarización, tercerización, retraso,  congelamiento salarial y desdoblamiento del aguinaldo.

Su presencia en la Cymat tiene la función principal de “lavarle la cara” al gobierno, más que constituir un punto de apoyo desde donde desenvolver una lucha por nuestras condiciones de trabajo. Muchas juntas internas, que responden a esas conducciones, han replicado esta orientación en las Cymat convocadas en cada uno de sus organismos aprobando protocolos a espaldas de los trabajadores.

En cambio, la Junta Interna de ATE Inti, al acceder a una primera propuesta de protocolo propuesto por las autoridades, convocó a los trabajadores del instituto a una reunión para discutir el texto. De allí surgió un pliego con veinte puntos para ser agregados o realizar modificaciones. Entre estos puntos se destaca el reclamo de contrato por parte del Inti de los trabajadores de los servicios tercerizados de limpieza y servicio médico. También, desde el principio de la cuarentena, la Junta Interna viene llevando adelante una serie de reclamos para los trabajadores esenciales del instituto, como ser la provisión de ropa de trabajo, la realización de testeos periódicos y que se garantice el transporte.

A partir de estas iniciativas se decidió desarrollar una propuesta propia de protocolo orientado a garantizar en regla las condiciones de trabajo, organizando el contacto entre trabajadores de manera de minimizarlo para que sea eficiente el distanciamiento- a diferencia de los protocolos oficiales.

Ante la orientación ajustadora del gobierno y la falta de independencia de las conducciones sindicales, para asegurar el debido cuidado de nuestra salud como trabajadores resulta fundamental la organización en comisiones de seguridad e higiene políticamente independientes para elaborar protocolos y exigir su cumplimiento.

   

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