18/04/2020

Fast Food: crece la lucha de la juventud

Por Francisco Staiano Secretaría de Unidad Obrero Estudiantil de la FUBA

En las últimas horas, ha trascendido el acuerdo entre la cámara empresarial de comida rápida y el sindicato pastelero donde se acordó un reconocimiento del salario de Marzo, y una rebaja del 70% del salario de Abril. Paralelamente, y en el marco de una campaña furiosa de las patronales por el levantamiento de la cuarentena, las empresas de comida rápida están impulsando una reapertura de las sucursales que funcionarían sobre la base de demanda a domicilio o delivery. La “propuesta” de las empresas es que, dado que los locales estarán vacíos, los propios trabajadores hagan los repartos vía delivery. En varias sucursales se ha llegado al colmo de marcar recorridos dónde los jóvenes deberían hacer sus pedidos sin ninguna garantía de seguridad ni salud. Mientras tanto, se multiplican las fotos de jóvenes que con sus celulares, y con la cara tapada por temor a represalias, denuncian la falta de condiciones de distanciamiento e higiene en los lugares de trabajo.


La juventud como carne de cañón


El hecho de que el 60% de la juventud del país se encuentre bajo precarización laboral, le ha facilitado a las empresas de comida rápida y las apps de delivery,  descargar la caída de la producción sobre la espalda y salud de los jóvenes. En el caso de los repartidores, esta negligencia empresarial fue la responsable de la muerte del compañero Emma, atropellado la semana pasada mientras estaba haciendo un pedido. 


Ahora, las cadenas de comida rápida presentan como “solución creativa” que los trabajadores hagan las veces de delivery. Está claro que la creatividad en realidad es una cortina de humo que expone la salud y seguridad de los trabajadores con la finalidad del lucro empresarial. Han circulado en las últimas horas numerosos testimonios, donde la empresa, a falta de barbijos, propone tapabocas de papel o directamente prendas de ropa, para que los empleados se cubran. Ni hablar también de las licencias sin goce de sueldo a aquellos que están o conviven con personas en grupo de riesgo. 


Por otro lado, todas estas vulneraciones a los derechos laborales, son combinadas con una rigurosa persecución a aquellos que critican a la empresa.


Finalmente, y por temor a represalias, los jóvenes tienen que taparse la cara o recurrir al anonimato de las redes sociales por reclamar por sus derechos laborales.



Las cadenas de Fast Food y el sindicato: unidad contra el salario


Mientras esto sucede, el sindicato pastelero sin mandato de ninguna asamblea ha cerrado un acuerdo con las cadenas de comida rápida que implica un reconocimiento del salario de Marzo, y un recorte del 70% del mes de Abril para los trabajadores del Fast Food.


Del mismo modo que hizo la UOM, – también oficialista – de Antonio Caló, la decisión no vino acompañada de ninguna deliberación, ni la organización de los trabajadores mediante elección de delegados por sucursal, ni plan de lucha,  ni nada que se le parezca. 


Desde la dirección del sindicato lo presentan como una garantía contra cualquier despido. En términos técnicos el argumento es falso, porque por DNU los despidos están prohibidos hasta lo que dura el mes Abril. Sin embargo, en términos políticos (y concretos), esto equivale a una entrega del sindicato del salario, sin ninguna garantía ni respuesta de la empresa a ninguno de los reclamos de miles de jóvenes.


Una lucha que crece…


A contramano de la burocracia sindical que busca cerrar el conflicto entre cuatro paredes, las acciones de solidaridad y de organización de los trabajadores de Fast Food no cesan. El paso atrás de las patronales reconociendo el 100% del salario de Marzo es un resultado directo esto.


 Sumado a masivos tuitazos que  día a día llenan las redes de jóvenes contra la #MacEstafa, desde la UJS – Secretaría de unidad obrero estudiantil de la FUBA, impulsamos un empadronamiento virtual para aunar las luchas de las distintas sucursales, y en tan sólo tres días conseguimos más de 6500 firmas de compañeros de comida rápida reclamando un paro a la burocracia sindical pastelera. 


Esta perspectiva de lucha también crece entre los trabajadores de reparto que el día 22 de Abril irán a un paro nacional en defensa de su salario, colocando la posibilidad de una acción unificada de la juventud precarizada de apps y fast food para esa fecha.


El Estado debe intervenir, abriendo los libros de estas empresas y garantizando la estabilidad laboral y salarial de todos los trabajadores.


Desde la UJS nos ponemos al servicio de colocar toda nuestra política al servicio del triunfo de la juventud que se levanta contra la explotación capitalista.


¡Sumá tus datos al relevamiento!



 

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