06/11/2008 | 1062

Fuera las patotas de Atucha II

Castigo a los agresores de Walter Montero

El lunes 27, a las 10 de la mañana, dentro del obrador de la empresa Dezacor, una patota de diez matones de la intervención de la Uocra Zárate, golpeó brutalmente al delegado Walter Montero. Otra decena de matones hacía guardia con armas blancas fuera del contenedor que hace de oficina, para impedir el acceso de los trabajadores. La banda estaba dirigida por Eber Martínez, César Sanchez y Coco Villagra, personajes que no trabajan en ninguna empresa y se pasean por ellas como patrones.

El compañero resultó con graves lesiones, entre ellas fractura de cráneo y maxilar. Aunque sus compañeros y familiares realizaron las denuncias correspondientes, los matones siguen libres, sin que nadie explique cómo lograron entrar en un predio hipercustodiado. La Gendarmería ha caratulado al hecho como «riña».

La regional de la Uocra está intervenida por un enviado de Gerardo Martínez, que terminó siendo un títere de una camarilla comandada por Mario «Chueco» Conti, ex secretario de organización.

Detrás de la construccion de Atucha II hay numerosas denuncias y causas judiciales, y se entrevera, entre otros, con el caso Skanska.

En la obra hay 4.800 trabajadores de la construcción, repartidos en una docena y media de empresas. Es la mayor concentración obrera de la zona, pero el sindicato bloquea una organización común y privilegia la división por empresas. Los accidentes son cotidianos, incluyendo vidas perdidas, el incumplimiento del convenio, un salario fuertemente diferenciado para las mismas categorías, trabajo y alojamiento denigrante (más acentuado aún para los compañeros extranjeros).

El sindicato destituye delegados que se plantan frente a la patronal, hace despedir trabajadores, organiza listas negras. Detrás del ataque a Walter está el intento de la camarilla de meter a su gente en Dezacor, desplazar a los actuales delegados e intimidar a un compañero que impulsó la organización de trabajadores de otras empresas. No es el primer ataque que recibe: en septiembre, su casa fue tiroteada y recibió amenazas. Todo fue denunciado sin que al fiscal sumara dos más dos para titular la carátula.

El miércoles sus compañeros manifestaron frente a la clínica de Campana, donde se encuentra internado; así lograron romper el bloqueo mediático. Desde la ventana y canalizado, Montero llamó a seguir la lucha.

Este ataque no puede quedar impune. Está en juego el derecho de los trabajadores a organizarse en defensa de sus intereses, en forma independiente de patronales y gobiernos. Mediante el matonaje y la amenaza de despidos pretenden paralizar a los trabajadores. Todas las organizaciones obreras, estudiantiles y democráticas deben pronunciarse. También debe hacerlo el Concejo Deliberante de Zárate. Nada de lavarse las manos.

Por el castigo a los autores materiales de la agresión y a sus autores intelectuales. Fuera la intervención, elección democrática de los representantes obreros. Fuera las patotas y grupos de matones del obrador de Atucha II.