13/04/2021

Garbarino y Compumundo de Comodoro Rivadavia: sin salarios y amenaza de cierre

En todo el país el grupo Garbarino está cerrando locales, bajo un plan de cerrar, al menos, la mitad de sus más de 200 sucursales en las que trabajan 4.500 trabajadores. Entre los locales que cerraron se encuentran el de Puerto Madryn y Caleta Olivia. En Comodoro Rivadavia, los trabajadores están en conflicto y denuncian el intento de cierre plagado de irregularidades.

En diálogo con Prensa Obrera trabajadores de Compumundo (una de las seis empresas que integran el Grupo Garbarino, comprado el año pasado por Carlos Rosales, Protesorero del Club San Lorenzo y exfuncionario del gobierno bonaerense de Scioli) denunciaron que no perciben la totalidad de sus salarios y que la patronal presiona para que renuncien y no perciban la doble indemnización que les corresponde por decreto.

“A fines de 2019 inició el conflicto. Primero pagaron fuera de término, cada vez más espaciado. Luego comenzó el pago en cuotas”, relata una de sus trabajadoras. El último salario que percibieron fue el 25% del sueldo de marzo, debido a esto, los trabajadores comenzaron la retención de servicios y acudieron a la Secretaría de Trabajo en busca de respuestas. También denuncian que la patronal no ha cumplido con los aportes jubilatorios desde hace un año y en muchos casos, tampoco con los aportes de obra social.

La organización de los trabajadores crece a nivel nacional. “Estamos en comunicación con trabajadores de todo el país”, dicen desde Comodoro Rivadavia. En CABA ya han hecho una movilización al Obelisco y preparan una jornada nacional de lucha para este miércoles 14 y continuar organizándose para enfrentar los ataques de la patronal, que cierra las sucursales, paga los sueldos en cuotas y no paga aportes patronales.

Hacemos pública la denuncia de los y las trabajadoras y reclamamos la regularización del pago íntegro de los salarios, incluyendo todas las sumas adeudadas, así como, desde el Partido Obrero, nos ponemos a disposición de las iniciativas que dispongan los trabajadores.

Es preciso rechazar y organizar una campaña contra los despidos, las suspensiones y las rebajas salariales, como acaba de votar recientemente el Plenario de la Coordinadora Sindical Clasista.

 

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