28/08/2021

Gran asamblea de las Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha frente al Ministerio de Trabajo

Resolvieron un pliego de reivindicaciones que incluyen la pelea por aumento salarial del 100% y la creación de un sindicato independiente del Estado.

Willy Monea, Ojo Obrero Fotografía

El viernes 27 de agosto desde las 11hs, trabajadoras de casas particulares de distintos barrios de CABA se dieron cita en la sede Callao de la dependencia del Ministerio de Trabajo. La asamblea se realizó luego de entregar una nota por escrito explicando a los funcionarios la grave situación que atraviesa el sector, y exigiendo una reunión urgente con el presidente de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares.

De la jornada participaron María del Carmen Diaz referente de la agrupación TCP en Lucha, la dirigente del Plenario de Trabajadoras Vanina Biasi y la legisladora del Frente de Izquierda Unidad por el Partido Obrero Amanda Martin. Todas compañeras que también son candidatas integrantes de las listas del Frente de Izquierda-Unidad. Junto a ellas, intervinieron decenas de trabajadoras que pusieron de relieve la aguda situación que se vive en el gremio.

La grilla salarial vigente coloca el salario de una trabajadora de la 5° categoría por hora en $209,50 y mensualizado $25.700, mientras que la canasta de pobreza en junio de 2021 se sitúa en $65.000 según la Dirección General de Estadística y Censos. En este sentido una compañera colocó “donde trabajo me contratan por 4 horas, con lo que me queda del día no alcanza ni para comprar un kilo de carne”.

La Agrupación de Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha está reclamando el adelantamiento de las cuotas del 42% de aumento dispuesto en junio por la CNTCP, cuya última cuota se cobraría recién en marzo de 2022. Por ello, plantean que tal como sucedió con el Salario Mínimo, Vital y Móvil se deben adelantar la totalidad de las cuotas del aumento pactado al mes de agosto y reabrir la negociación salarial de forma urgente para reclamar el 100% de aumento. Estos reclamos dan cuenta de una realidad relatada por otra de las compañeras que habló en la asamblea “no nos queda más opción que pedir ayuda en comedores barriales, muchas formamos parte de las listas de espera, tenemos trabajos en casas pero no logramos el sustento diario con el salario que contamos por eso también nos organizamos con el Polo Obrero”.

También exigen el reconocimiento de la antigüedad retroactiva (actualmente sólo se reconoce la antigüedad a partir de septiembre de 2020). Otro punto es la reincorporación de las despedidas bajo la vigencia de la “ley antidespidos”, una de las asistentes señaló que “trabajaba en negro y cuando me despidieron estuve mucho tiempo sin reclamar porque no sabía, pero luego participé de una reunión de TCP y me informé sobre mis derechos y que me correspondía la doble indemnización porque el despido fue ilegal y discriminatorio” es por esto también que se reclama un seguro al desempleo equivalente a la canasta de pobreza, que se registre a todas las trabajadoras y una moratoria jubilatoria a cargo de empleadores y el estado para poder jubilarse sin aportes y sin descuentos.

El propio Ministerio de Trabajo reconoció que en 2020 más de 20.000 trabajadoras de casas particulares se han quedado sin empleo y se estipula que este número asciende a 700.000 entre las no registradas.
Según un estudio realizado por la Universidad de Lanús (UNLA) y el Centro de Estudios e investigaciones laborales (CEIL) del Conicet de un total de 1 millón y medio de trabajadoras del rubro, el 66% ha empeorado significativamente su situación laboral con pérdida de puestos de trabajo, reducción horaria, recorte salarial, etcétera.

En este sentido, muchas trabajadoras mencionaron la cuestión de la atención médica “durante esta pandemia me enfermé y mis empleadores me negaron atención de un médico pero cuando se enfermó el perro llamaron al veterinario” el maltrato y la discriminación es moneda corriente en este gremio y algo que nunca fue combatido por los gobiernos y los gremios que conocen esta realidad. Otra trabajadora comentó “también podemos lastimarnos por el tipo de trabajo que hacemos y la cantidad de horas. Hacemos trabajo pesado, en mi caso fui despedida porque tuve una hernia de disco que no pude tratar por falta de cobertura porque trabajaba ‘en negro’ y hoy estoy lesionada lo cual me imposibilita conseguir otro trabajo”. El reclamo de la registración, cobertura de ART y obra social para las trabajadoras fue recogido por la asamblea.

Por otro lado, otra compañera mencionó “hacemos reclamos con abogados frente al Tribunal de Trabajo para el Personal de Casas Particulares pero no nos dan ninguna respuesta, nadie hace nada por nosotras”.
Uno de los reclamos centrales que vienen levantando estas trabajadoras y que fue reafirmado en la asamblea, fue el de poner en pie una organización gremial independiente ya que “los sindicatos mayoritarios de casas particulares hacen lo que diga el gobierno y por eso no defienden nuestros derechos a pesar de la crítica situación que vivimos por la pandemia” en palabras de María del Carmen Diaz.
Además añadió “Las trabajadoras de casas particulares vamos a seguir nuestra lucha, también en elecciones porque la única lista que lleva a trabajadoras de nuestro gremio es la del Frente de Izquierda Unidad, que me toca integrar junto a candidatos de distintos gremios que luchan igual que nosotras”.