16/08/2018

“Hace 13 años que estoy en Clarín y tenía que firmar contrato todos los días”

Dialogamos con el delegado de prensa Alejandro Ontivero, recientemente efectivizado por la justicia, luego de años de hostigamiento de la empresa. “La lucha de AGR fue el puntapié de todas las luchas”.

Fruto de una intensa lucha, la justicia resolvió días atrás la efectivización y pase a planta de Alejandro Ontivero, trabajador de Clarín, quien venía sufriendo la discriminación expulsiva de la empresa desde su elección como delegado en 2016.


Alejandro dialogó con Prensa Obrera sobre la historia de él y sus compañeros, que da cuenta del grado extremo de precarización, hostigamiento y persecución antisindical que se vive en la empresa, pero sobre todo de la tenacidad de la lucha que sus trabajadores llevan día a día.


¿Cómo venía siendo tu situación en la empresa?


Yo trabajo en la planta de Zepita de Clarín [en el barrio porteño de Barracas], en el área en la que se hace el despacho para todo el país de los diarios y revistas de la empresa. Desde hace 13 años que estoy con un contrato eventual: todos los días iba a la empresa y firmaba contrato. En el año 2016 decidimos mediante Sipreba [Sindicato de Prensa de Buenos Aires] realizar elecciones gremiales que sean de los trabajadores, porque hasta ese momento la empresa hacía elecciones con UTPBA [Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires], que eran completamente patronales. Ahí yo salgo delegado, y la empresa inmediatamente me impide la entrada y luego me despide; estoy cinco meses sin trabajar. Sale una cautelar para que me reincorporen, pero no la querían cumplir; recién lo hacen cuando se les dicta una multa diaria, pero desde ese momento me dan trabajo sólo dos veces a la semana, cuando yo antes trabajaba cinco días. Hubo una sentencia, y hace unos días salió el fallo de la Cámara de Apelaciones que la ratifica, de que tengo que volver a trabajar los cinco días y ser reconocido como delegado de empresa. Ahora me llegó el telegrama de la empresa, donde dice que a partir del viernes empiezo a trabajar bajo contrato indefinido.


¿Esta situación de precariedad es extendida?


Nosotros éramos 50 con esta contratación diaria. Ahora seremos 20 o 25, porque en estos dos años que llevamos de lucha muchos muchachos fueron forzados por la empresa a agarrar “retiros voluntarios”, porque de repente les iban sacando días por semana y ya no les alcanzaba el sueldo. Todos los días hay un llamado para desvincular a alguno. La planta está dividida entre prensa y gráficos, y el sector gráfico también tiene muchos contratados. Pero esto de los contratos eventuales lo sufren muchos compañeros de la empresa en todo el país.


¿Ustedes tienen una comisión interna de Sipreba en la planta?


Nosotros tenemos una comisión interna común con la redacción [de Clarín, Olé, otras revistas y plataformas, que está en el edificio de la calle Tacuarí]; hicimos elecciones a principios de este mes, y como delegados de planta fuimos elegidos Lucas Ibañez y yo.


¿Y cómo viene accionando Sipreba?


Cuando a mí me despidieron los abogados actuaron rápidamente, pusieron el amparo. El sindicato estuvo presente apoyando, apoyando a mis compañeros. La lucha que llevamos todos no se hubiera podido ganar sin este apoyo y el de los compañeros de la redacción. El gremio es muy importante.


 


Después de este fallo, ¿cómo sigue la lucha?


Este es el primer paso. Es la primera vez que la justicia reconoce que estos contratos que lleva la empresa son ilegales; no existen contratos así de eventuales que se lleven delante de forma indefinida. Es un fallo importante para todos los compañeros del país que están en esta situación. Ahora vamos a profundizar la lucha adentro de la planta para que se regularice el sector, para que efectivicen a todos. Es una lucha de años que venimos llevando adelante con los compañeros; Clarín es una de las patronales más nefastas que hay en el país.


¿Cómo ves otras luchas en Clarín y en el gremio, como es el caso de Télam?


Con los compañeros de Télam nos juntamos casi siempre, hablamos. Primero en la lucha obrera fue el caso AGR [la planta gráfica de Clarín estuvo en lucha durante varios meses de 2017 contra despidos, primero ocupada y luego con un acampe]. Ese fue el puntapié, el aventón para todas las luchas, fue muy importante. Y ahora los compañeros de Télam, con esta lucha que vamos a llevar adelante todos los trabajadores; que creo que se va a ganar y los compañeros van a entrar todos. En AGR sabemos que también siguen en lucha, por la vía judicial; la van a ganar, porque con lucha se consigue todo

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