14/06/2020

Hacinamiento en el Ferrocarril San Martín

La negligencia de Trenes Argentinos es foco de contagio

Esta semana, los medios transmitieron nuevas imágenes del ferrocarril San Martín colapsado por un servicio abarrotado de pasajeros sin distanciamiento social. Si bien el hacinamiento ya había sido denunciado por usuarios y trabajadores, ahora se agravó por la reducción de servicios tras la expansión del contagio entre los propios ferroviarios.


El pasado jueves 11, con el diagnóstico de Covid-19 en un auxiliar de estación, debió aislarse a 131 trabajadores (64 maquinistas y 67 ayudantes de conducción). Fueron remitidos a sus domicilios para ser visitados para el testeo en 72 hs. Otros 42 trabajadores (10 guardatrenes y 32 empleados de Murata) ya estaban licenciados desde la muerte por Covid-19 de los empleados de seguridad de Murata Miguel Olmedo y Juan Campos.


La responsabilidad de Murata en la expansión del virus en el ferrocarril es evidente. Despidió a 7 trabajadores por reclamar guantes y alcohol en gel al inicio de la cuarentena. Tras el diagnóstico positivo de Olmedo, un trabajador de riesgo de 64 años, la empresa no  testeó a los compañeros de contacto estrecho y los reubicó en otros objetivos del ferrocarril de intenso tránsito de pasajeros como José C. Paz, Retiro y José León Suárez, exponiendo a sus propios empleados, al personal ferroviario de planta permanente y a los usuarios.


Incluso trasladó a Plaza Constitución, cabecera del ferrocarril Roca, a una compañera de contacto estrecho con Olmedo, quien manifestó síntomas en servicio y resultó ser otro caso positivo. A los pocos días, disparó el contagio en otro vigilador del hall de la cabecera del Roca.


Trenes Argentinos, por su parte, no respetó un protocolo de licenciamiento y testeo del todo el personal de contacto estrecho con varios casos denunciados por personal de planta permanente. Pero también es responsable de la impunidad con la cual actúan las tercerizadas de seguridad. Como lo reflejan las recientes amenazas de despidos proferidas al personal de MCM por parte de un supervisor de la empresa estatal ante un reclamo de testeos por un caso de contagio. Los micros que ahora se disponen en horario pico para trasladar pasajeros en el ferrocarril San Martín debieron estar mucho antes de este colapso del servicio.


Cuando el ministro de Transporte Mario Meoni mintió a los medios de que no existían contagios en las empresas del transporte pretendió sostener una línea de ocultamiento que ahora estalló por los aires y fue causa de esta expansión del coronavirus entre los trabajadores.


Ninguna de estas denuncias fue recogida por los sindicatos ferroviarios. Ninguno ha elaborado un protocolo de prevención. En algunos casos, los propios trabajadores de contacto estrecho le impusieron el licenciamiento preventivo a las jefaturas. Ese es el camino, pero con la organización y la acción colectiva. En defensa de nuestra salud y de los usuarios.


Exigimos:

– Control de Covid-19 (temperatura y saturación de oxígeno en sangre) para todo el personal del transporte al ingresar al servicio.

– Licenciamiento con pago íntegro del salario y testeo de todos los trabajadores de contacto estrecho con casos positivos.

– Conformación de comités obreros de seguridad e higiene electos en asambleas, con poder de veto, en cada lugar de trabajo, para elaborar nuestros protocolos y hacer cumplir las medidas de protección para nuestra salud y la de los pasajeros.



 

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