20/09/2007 | 1010

Hay que echar a la burocracia de la UTPBA

Por matones, patronales y antidemocráticos

Luego de ocho días, los trabajadores de Perfil decidieron, por mayoría, levantar el paro de actividades contra el despido de Alejandro Wall, editor de la Puntocom de Perfil.


La decisión fue tomada en asamblea, ante el desgaste miserable que la burocracia de la Utpba orquestó contra los periodistas del multimedios mediante la provocación, el macartismo y el matonismo propio de bandas fascistas.


El martes, previo al levantamiento del paro, se desarrolló una audiencia en el Ministerio de Trabajo. La cartera laboral se negó a dictar la conciliación obligatoria, lo que hubiera obligado a la patronal a retrotraer la medida.


La presentación de la Naranja-Violeta


La denuncia contra la proscripción y el fraude en las elecciones del gremio de prensa volvió literalmente loca a la burocracia. La gran agitación desplegada por nuestra lista puso al desnudo el carácter podrido de una secta que hace veintitrés años está atornillada a los sillones del sindicato. De los dieciséis años sin asamblea general ni plenario de delegados. De los treinta y dos, sí, treinta y dos años, sin paritarias. Del padrón trucho…


Dijimos que tenían miedo. Era cierto.


Desesperada, la burocracia contragolpeó, como en Clarín en el 2000, buscando quebrar la organización gremial en la que se asienta el Frente Naranja-Violeta e independientes. Salió a golpear en Crónica, denunciando a la Comisión Interna porque la patronal no paga los aportes, y salió a atacar a la CI de Perfil, acusándola de alcahueta de Fontevecchia, y llamando a una movilización contra la organización gremial de los trabajadores.


Igual que en Clarín, la patronal de Perfil vio la oportunidad de cobrarse las heridas producidas por los 43 días de huelga de principios de año. Vino el primer despido, de un periodista que denunció el ataque de la burocracia en asamblea. Luego, el despido de Wall, uno de los pocos editores que se había plegado a las medidas de fuerza de marzo y abril.


Ante el despido, la asamblea decidió el paro de actividades denunciando el revanchismo empresario y la provocación de la burocracia.


La Utpba ni siquiera concurrió a la primera audiencia ministerial en la que la cartera laboral negó el derecho a la Comisión Interna de Perfil a participar de la misma con el apoyo de la Federación Nacional (Fatpren).


A pesar del golpe recibido, los trabajadores resolvieron mantener el paro y exigir que la burocracia concurriera a una próxima audiencia. Un par de compañeros concurrieron al sindicato y recibieron evasivas y la promesa de una respuesta para el día siguiente.


Madonna “Das Neves” en acción


El jueves, en el momento en que comenzaba una nueva asamblea en la planta baja de la editorial, una combi de la burocracia arrojó un nuevo volante sobre el edificio con el título “Ni Fontevecchia, ni Partido Obrero (…) la UTPBA es una organización de periodistas afiliados, no de partiduchos y oportunistas”. La burocracia montaba una nueva provocación que provocó una conmoción en la editorial. La indignación provocada fue enorme.


En esas circunstancias, Tomás Eliaschev, periodista de la Puntocom, y compañero del despedido, resolvió concurrir solo a la sede gremial (que se encuentra a cien metros de Perfil), a pedir explicaciones. Fue molido a golpes y patadas dentro del edificio por una patota de la burocracia. La paliza, continuó en la calle. La presencia de la policía frenó a la patota que buscó refugio al interior de la sede gremial. Tomás, quedó tirado en el piso. Una ambulancia del Same lo trasladó al Hospital Argerich, en donde se constató que, debido a los golpes de la patota, sufrió una fractura de la pared ocular de su ojo derecho.


Alertados de la golpiza, cientos de trabajadores de Perfil se congregaron en la puerta del local de la burocracia para repudiar la barbarie. La burocracia no se esperaba la reacción. Durante siete horas, estuvieron cercados protegidos por un cordón policial, cagados en las patas, ante el odio feroz de los periodistas de Perfil y de distintas empresas que concurrieron en solidaridad.


Los comunicados idiotas de una burocracia más idiota aún, demostraban la histeria y el cagazo que vivieron de ser echados a patadas.


Mientras el repudio al matonaje crecía en todo el gremio y en las organizaciones de derechos humanos, la burocracia se batía en retirada.


Al día siguiente, un fallo del Ministerio de Trabajo, revocaba la decisión de la patota de proscribir al Frente Naranja-Violeta e independientes, pero dejando en pie todo el andamiaje fraudulento de la elección.


El futuro de Perfil, el presente del gremio de prensa


El levantamiento del paro no debe llamar a engaño. La asamblea final reivindicó los ocho días de paro. Sacó las conclusiones de una burocracia acabada, de un cartera laboral que deja correr los despidos, de la histórica movilización contra el crimen de José Luis Cabezas, de nuestras denuncias ante el juicio trucho a sus asesinos; de los veintitrés días de paro y ocupación contra el intento de liquidar nuestro Estatuto del Periodista; de las mil batallas contra los despidos; de la decisión de no firmar las notas en 2006 en exigencia del aumento salarial; de los 43 días de huelga en los primeros meses del año en que arrancamos el aumento más grande de la historia de la empresa; de la excepcional movilización contra los matones de la UTPBA, para barrer con la burocracia podrida.


Una nueva etapa se ha abierto para todo el gremio de prensa.


 


Rubén Schofrin (candidato a Secretario General por el Frente Naranja-Violeta e Independientes)

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