16/03/2000 | 658

Huelga en Ciccone

La huelga que protagonizaron los tra­bajadores de Ciccone terminó con un triunfo parcial, porque se pusieron al día los importes de quincena y aguinaldo lar­gamente bicicleteados. Los trabajadores exigieron un acta con fechas precisas de pagos. No bien terminó la lucha, se volcó a Plaza de Mayo una importante canti­dad de compañeros para pelear contra la Reforma Laboral, lo que no encontró ca­nal en la organización sindical, ausente, sin cartel, sin convocatoria, sin micros.


La huelga surgió de abajo, de una asamblea reclamada por los compañeros ante las mentiras y bicicletas patronales. Los trabajadores se ‘acantonaron bajo la cúpula del directorio y allí terminaron con el verso de no hacer olas para que las “visitas (de clientes) no se lleven una ma­la impresión”.


El paro rompió el mecanismo de con­nivencia enorme entre la empresa y la di­rección del sindicato. En lugar de denun­cias legales y públicas contra esta patro­nal, cuyos negociados con el menemismo salieron en todos los medios, el sindicato la encubrió, firmando con ella una solici­tada para deslindarse de Yabrán.


El sindicato malverso fondos para “adelanto” a los compañeros de miles de dólares, prohibidos por estatuto y por ley, quiere por otro lado, no dio a con numerosos talleres que adeudan pagos. Ongaro recientemente se ha reunido a solas, en un lujoso hotel, con los dueños de la em­presa, al margen de la representación gremial del taller, donde les habría pedi­do “que no haya despidos hasta las elec­ciones”, para que no le compliquen la vo­tación. Las amistades de Ongaro entran a trabajar a la planta por acomodo, como ocurriera en el pasado con el actual pre­sidente de la Junta Electoral.


La connivencia es corrupción, no sali­da. Hubo que ir a la huelga para garan­tizar los pagos. El año pasado una asam­blea rechazó una reducción de horas con reducción de salarios y así se llegó a un acta de estabilidad a pesar de la unifica­ción de tumos. Los trabajadores de Cic­cone superaron a la dirección del sindica­to, han puesto en crisis su política.


Ahora se plantea tener todo un pro­grama: pagos en fecha, ningún despido de compañeros que se han destacado en asambleas y reclamos, reubicación de to­dos los compañeros ante cualquier cam­bio de prioridades de producción. La lis­ta Naranja se hizo presente para solidarizarse con la lucha, pero lo esencial es que Ciccone, como todos los talleres en problemas, que son la mayoría del gremio, necesita otra dirección, independiente de las patronales, basada en el plenario de delegados y la organización del gremio.

También te puede interesar:

Levanta toda una orientación contra los derechos de los trabajadores y los demás sectores populares.
Se trata de un incremento de la productividad en medio de suspensiones, despidos y desinversión.
Nuevas movilizaciones contra la reforma laboral.