03/07/2017

Juicios laborales: el caso que desmiente la infamia de Macri

Raúl Espejo, obrero de la construcción, perdió sus dos brazos en un accidente como resultado de la desidia patronal


No puede haber desmentida más rotunda a la infamia de Macri sobre una supuesta “mafia de los juicios laborales” que el caso de Raúl Espejo. Antes bien, dicho caso ilustra que las cosas son exactamente al revés del modo en que las presenta el presidente de la Nación.


 


El pasado viernes 30, se desarrolló en el centro de la localidad santacruceña de 28 de Noviembre una movilización para denunciar la responsabilidad patronal detrás del accidente de Raúl Espejo, obrero de la construcción que perdió sus dos brazos en un siniestro laboral. Participaron docentes de Adosac y la CTA Autónoma de la seccional, junto a su secretaria general y candidata del FIT Elida Ramos, entre otras organizaciones.


 


En febrero pasado, un terrible accidente provocó que Espejo perdiera ambos brazos. La regla con la que trabajaba hizo contacto con una línea de alta tensión que cruza peligrosamente sobre la obra.


 


El terrible desenlace fue el final de una cadena de complicidades que involucran al dueño de la obra, a la empresa contratista, a la Secretaría de Trabajo y a la burocracia de la Uocra. Ocurre que la patronal acordó con el dueño (Armando Rosales, ex candidato a intendente y conocido comerciante local), un presupuesto por debajo del valor real del emprendimiento, ajustando en las condiciones de trabajo. Las coimas a la secretaría de Trabajo, de “Lalo” Camino, garantizaron el acuerdo.


 


Luego del horrible accidente, Rosales reclamó al perjudicado que no se queje. Le dijo que él ya le "había pagado a la Uocra" para que la obra continúe, mientras que desde el sindicato le exigieron que no reclame nada, que ya nada podía hacerse, y que agarre $400.000 que tenían para él.


 


El compañero rechazó el ofrecimiento y, al cabo de un tiempo, en que estuvo desamparado, estableció contacto con Sitraic, sindicato combativo de la construcción. A partir de allí el caso dio un giro: los compañeros que organizan dicho sindicato se presentaron en Trabajo para exigir respuestas acerca de denuncias previamente realizadas, algo que la cartera ninguneó.


 


La Secretaría de Trabajo de Santa Cruz, encabezada por el puntero "Lalo" Camino, prioriza sus acuerdos con la burocracia sindical cómplice de la desidia patronal y el ajuste por sobre los derechos más elementales de los trabajadores. Ya Sitraic hizo pública la situación en los medios de la provincia. A su vez, insistió con las denuncias en la Secretaría de Trabajo y en el Ministerio de Trabajo de Nación. Está en trámite para llevar la causa a la justicia.


 


El accidente, con durísimas repercusiones en la vida del compañero Espejo, deja en evidencia un sistema de complicidades que vuelven más peligrosa aún la avanzada del gobierno nacional con la ley de ART y la pretensión de reforma laboral a la baja en todos los convenios. ¿Será que Triaca y Macri consideran a Espejo, quien por culpa del afán de lucro capitalista ya no podrá volver a trabajar en su oficio, como parte de la llamada "industria del juicio"?


 


Solidaridad y justicia para Raúl Espejo, abajo la complicidad entre la patronal, el Estado y la burocracia sindical, libertad y democracia sindical.

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