22/07/2004 | 851

Kirchner y Rodríguez Saá arreglan una tregua

“Murúa nos traicionó”, es el comentario generalizado. La titular de Asde (el gremio docente que es el corazón del activismo) fue artífice, junto a la burocracia de Ctera y el gobierno nacional, del pacto que levantó la huelga. El acta mantiene el Estatuto del Docente impuesto por el gobierno, condiciona el pago de los días caídos al compromiso de cumplir con 180 días de clase y forma una estéril comisión investigadora de la violenta represión del 30 de abril.


Horas antes del levantamiento de la huelga docente, el gobierno había pagado los salarios atrasados a los viales, a los municipales y zanjó los otros dos procesos huelguísticos de peso en la provincia


El gobierno nacional y la Ctera han sido los protagonistas eminentes de este rescate del gobierno puntano, frente a la perspectiva de una pueblada que podía colocar en riesgo el resto de regímenes mafiosos de las provincias.


En referencia a esta capitulación, la Corte electoral del oficialismo anuló el plebiscito que habían convocado los hermanos Saá.

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