14/07/2016 | 1419

La conducción de la AGTSyP cruzó la raya


En pleno paro de la Línea B, cuyo lanzamiento fue aprobado y anunciado oficialmente por la conducción del sindicato AGTSyP, ésta misma directiva, por medio de su secretario general, Roberto Pianelli, lanzó un ataque contra la medida y contra los delegados que la encabezaron.


 


En una serie de audios, que se difundieron a todo el subte y que recogieron los medios, Pianelli salió a cortarles las piernas: la medida, dijo, “es una locura”, “una desgracia”, “un desastre” y los delegados un grupo “de dos o tres irresponsables”, cuya finalidad sería “figurar en los canales de televisión”.


 


Una puñalada por la espalda a la lucha que sólo registra antecedentes en las burocracias más descompuestas. En dichos audios, Pianelli también agitó el cuco de una campaña patronal -que se produjo al pie de la letra- acusando a los compañeros de vagos que pretenden trabajar cuatro horas. Pero no lo dijo para contrarrestar la campaña patronal, sino para presionar a los compañeros a que no luchen, coincidiendo con el propósito de la empresa.


El comportamiento burocrático de la conducción no terminó allí: propuso pagar los descuentos punitorios a los huelguistas con dinero del sindicato o con una colecta a realizar entre los trabajadores. O sea, los trabajadores financiando a la patronal, con tal de no tomar medidas de lucha.


 


Con instinto de clase, los compañeros de la Línea B rechazaron la propuesta y mantuvieron su actitud de lucha. Pianelli y la conducción han cruzado un límite: hasta compañeros de la Línea B en paro que son integrantes de la conducción, se pronunciaron en contra de esa actitud vergonzosa e incompatible con la conducción de un sindicato, y mucho menos del glorioso sindicato del subte.


 


Debe rechazarse la campaña de la conducción sindical contra la lucha de Tráfico de la B y apoyarla. Que una asamblea general juzgue la conducta de Pianelli y del secretariado ejecutivo.