06/08/2021

La Federación Aceitera cerró la revisión salarial totalizando un 48,5% anual

De este modo coloca el salario inicial por encima de los $110 mil, en línea con la canasta familiar.

La Federación Aceitera acaba de cerrar la revisión paritaria de agosto totalizando un aumento del 48,5% y un inicial de $110.000 a partir de este mes, cubriendo el valor de una canasta familiar –según la medición de la Junta Interna de ATE Indec. El acuerdo se aproxima a la inflación para todo el 2021, que ronda en un 50%.

Con este resultado, el gremio aceitero sigue preservando un salario inicial que cubre el valor de la canasta familiar, gracias a la recomposición salarial obtenida en el pasado con la lucha de los trabajadores.

Recordemos que los aceiteros fueron a un conflicto de 21 días en una huelga indeterminada, a fines del año pasado, obteniendo un acuerdo salarial que lo dejó cerca de la inflación del 2020 -35% contra 36,1-, y que arrancó el 2021 con un 18% en enero y otro 7% desde abril.

El acuerdo alcanzado con las cámaras patronales Ciara, Ciavec y Carbio también sumó una suma extraordinaria de $40.000, abonable en septiembre, para aquellos trabajadores esenciales que trabajaron bajo el periodo del ASPO.

A fines del año pasado, con la lucha de 21 días, los trabajadores habían conquistado un bono excepcional de $90.000, pagadero en 9 cuotas de $10.000, como compensación económica por la realización de tareas bajo la pandemia, que equivalió a las horas caídas por la huelga.

El gremio además cuenta con una conquista historia que implica el cobro de una suma que se firma a fin de año y que equivale a un salario, conocida como “sueldo 14”. El monto firmado en 2020 fue de $70.178. Este año aún no se ha firmado y queda como un punto pendiente de importancia

Con todo esto, la paritaria implica una aproximación a la inflación proyectada –dependiendo cuanto sea el resultado final a diciembre del 2021- y cuenta con una cláusula de revisión que no implica un aumento automático. Se trata de un acuerdo levemente sobre la media de las últimas paritarias privadas, ante un cuadro fuertemente inflacionario.

Esta paritaria también vuelve a despertar las alarmas respecto al pago de ganancias, quedando al borde para las categorías más altas, y para el resto, si se adicionan horas extras y otros ítems remunerativos.

Este acuerdo tampoco llega a todos los establecimientos laborales. En la planta de Dánica (Llavallol) los trabajadores siguen los acuerdos paritarios del gremio con un retraso de un año, siendo una “actualización desfasada”, por lo que la patronal hace pasar el ajuste y ningunea lo pactado por la Federación Aceitera. Esto ha sido resultado de una orientación atomizadora por parte de la Federación que ante las ofensivas particulares de determinadas patronales no ha organizado una respuesta de conjunto, mientras las patronales han tenido ganancias excepcionales con las exportaciones de oleaginosas y sus derivados.

La acción colectiva de los trabajadores, allí donde existe activismo y tradición de lucha, como en el gremio aceitero, es la única que puede conquistar mejores negociaciones salariales y combatir los embates del Estado, como lo es el impuesto al salario.

Un reflejo de esto es la conquista del Sutna (neumático), que obtuvo un aumento del 55%; o los trabajadores de la salud de Neuquén y los vitivinícolas, quienes conquistaron, con la lucha, acuerdos salariales por arriba de la inflación y de la media.

El gremio aceitero requiere de un planteo de conjunto para hacer respetar el convenio colectivo y el salario pactado en todos los establecimientos de la industria, grandes y chicos. Y sumarse a la lucha, junto al sindicalismo combativo, para derogar el impuesto al salario y derrotar la política ajustadora del gobierno que, por medio de la inflación, líquida nuestros salarios.

También te puede interesar:

Reclaman que no les sea aplicado el tributo. El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días.
El proceso se gestó a espaldas de los trabajadores aceiteros y portuarios, sin programa ni plan de acción.
Que la crisis de Vicentin no la paguen los trabajadores.
Luego de 7 meses de lucha el aceitero Lucas Suárez es reinstalado en su puesto de trabajo.
La CSC llevó su solidaridad al conflicto que ya lleva 21 días de continuidad.
Entrevista a Marcos Pozzi, delegado de la Federación Aceitera.