05/04/2021

Los reclamos de las trabajadoras bancarias

Sumate al plenario de la CSC el 10 de abril
Tribuna Bancaria

El avance del movimiento de mujeres en estos últimos años ha hecho tambalear también a la burocracia sindical, viéndose obligados a poner el tema en agenda, aunque la orientación adoptada no sea más que una pantomima. En el gremio bancario, desde 2018 a hoy, La Bancaria ha publicado y celebrado, en cada banco, la firma de un protocolo de actuación por violencia de género, en algunos casos más abarcativos que otros. Sin embargo, las trabajadoras bancarias vemos como esos protocolos no se implementan en ningún caso y las exigencias para ponerlos en acción permanecen ajenas a la comprensión de la situación que atraviesa una mujer violentada.

Recientemente, la dirección de nuestro sindicato ha salido a levantar la bandera del Ni Una Menos, celebrando la inclusión en el último acuerdo paritario de un mismo protocolo para toda la actividad bancaria, que establece específicamente su campo de actuación: “Solo ante casos de violencia doméstica”, es decir que excluye la violencia y acoso laboral. Aspecto crucial, que desdoblaron suscribiendo al convenio 190 de la OIT que, como ley, entrará en vigencia recién en junio de 2021, sin incluirlo en el acuerdo paritario.

Esta omisión no es casual. En este acuerdo se prioriza la voluntad patronal por sobre la situación de las compañeras, exigiéndoles denuncia policial (no hace falta aclarar que la gran mayoría son desestimadas) y dejando en manos de la patronal el análisis de la situación para evaluar si corresponde el otorgamiento de licencia.

Con la implementación de la Ley Micaela, cuyo único fin es “capacitar y sensibilizar” a través de un campus virtual, se ha creado en el Banco Provincia una “gerencia de mujeres” para canalizar denuncias, que finalmente toman el mismo curso que un Sumario Administrativo. Es decir, no se introduce nada novedoso para el tratamiento específico de casos de violencia de género. A raíz de las denuncias que esta gerencia viene recibiendo, se establece en última instancia el traslado preventivo del violento, lo cual no detiene su accionar y expone a las denunciantes.  Esta gerencia se conforma a dedo por el directorio. No hubo una convocatoria pública para su designación.

Vemos entonces como gobierno, patronales y burocracia sindical buscan contener nuestros legítimos reclamos y adoptan la posición usurpadora para con nuestras reivindicaciones sin ofrecer una salida de fondo, destinando estas experiencias al fracaso. Es por ello que reafirmamos nuevamente la necesidad de poner en pie asambleas e instancias de deliberación de las propias trabajadoras, para conformar comisiones de mujeres y disidencias que sean independientes y puedan dar el seguimiento adecuado a las denuncias.

Exigimos se respete la figura de delegada/o de base en todos los bancos, figura contemplada en nuestro convenio colectivo. Así mismo, exigimos la implementación del cupo laboral trans en todos los bancos y con perspectiva inclusiva, ya que la actual no contempla la desigualdad histórica que viven las personas trans.

La Bancaria realmente no ha movido un pelo por estos avances, son obra exclusiva de la enorme lucha del movimiento de mujeres y diversidades en las calles. La Bancaria tampoco parece dar respuesta a las cientos de compañeras que ven cercenados sus derechos, como por ejemplo para el acceso a las licencias por menor a cargo, día femenino, guarderías y lactarios, entre otras urgentes demandas.

Desde Tribuna Bancaria llamamos a todas las compañeras bancarias a participar de la Comisión de Mujer Trabajadora dentro del Plenario de la Coordinadora Sindical Clasista, este sábado 10 de abril, para confluir con todas las luchas y reclamos del movimiento obrero y de desocupades.

Las trabajadoras bancarias nos organizamos por: comisiones de mujeres y disidencias independientes, conformadas en asambleas por sector; vamos por un protocolo desde abajo, que incluya la violencia y acoso en el ámbito laboral; cupo trans inclusivo en todos los bancos ya; respeto de licencias por menor a cargo, día femenino, entre otras y defensa de la figura de delegade de base.