03/10/1996 | 513

“Lix Klett/Carrier:ahora… ¡Fuera Menem!”

La tendencia a superar en núme­ro la movilización del 26 de julio ya se percibía con mucha anticipación, prácticamente estuvo todo el plantel de fábrica, unos 50 compañeros.

La participación tuvo que ver con un largo proceso de clarificación que se vivió en la fábrica, y con una última asamblea que abrochó la uni­dad y la lucha por tirar abajo los decretos antisalariales de Menem y todo el andamiaje de ‘alternativas flexibiIizadoras, que a diario nos ‘informan’ los medios periodísticos.

La asamblea de fábrica constató que’ desde la convocatoria del “Paro y medio”, queremos el paro y la movilización porque “es nues­tro” y no de Daer, quién ya acordó la flexibilización’ en su gremio. Es así que se aclaró que íbamos a luchar contra los proyectos del Gobierno, pero también contra los de Duhalde, los de Cafiero y los de la propia CGT, pues todas las pretendidas re­formas sólo apuntan a rebajarnos el salario, quitarnos la estabilidad la­boral e introducir un régimen de esclavitud que anula las históricas conquistas del movimiento obrero.

La conclusión de la asamblea fue que así como se tiene que ir el intento de ‘flexibilidad laboral´ se tiene que ir quien lleva adelante esta política de explotadores pretendien­do representar al pueblo; por eso la bandera nuestra debía decir: “¡Fue­ra la flexibilidad-Fuera Me­nem!”, lo que fue votado casi por unanimidad.

Así, previa organización de una ‘patyada´ marchamos convencidos de que sólo la movilización y la huelga puede quebrarle el rumbo a la superexplotación.

A poco de andar, la bronca a Menem se fue combinando con la bronca a los ‘menemistas ’ y por eso fue abucheado y repudiado el ‘palco menemista’ (como lo llamaba un compañero), que pretende “conte­ner al movimiento de masas” regi­mentando la movilización y hacien­do ‘mucho ruido’ para que no tras­ciendan las consignas y los recla­mos que gritaban los presentes.

Aún cuando muchos compañe­ros en la columna metalúrgica can­taron la ‘marchita9, otros hicieron un respetuoso silencio y hasta hubo un sector que gritaba que “la canten los traidores” como el ‘Loro y Daer´

Como la seguimos

La voluntad de salir a pelear por nuestras reivindicaciones, la tenden­cia a organizarse en las fábricas y la tremenda desconfianza en la burocracia, todo esto, encolumna a los traba­jadores a una salida obrera contra las ‘alternativas flexibilizadoras’ de la burocracia, la pa­tronal, los partidos burgueses ‘opo­sitores’ y el gobierno; los trabajado­res debemos luchar por un “plan político y económico” propio, ela­borado por un gran congreso de delegados de base del movimiento obrero.

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