29/05/2020

Lomas de Zamora: otro caso de coronavirus en un chofer de la línea 266

Con la confirmación de un nuevo caso positivo de Covid-19, ya suman cuatro los contagios registrados en la empresa Expreso Villa Galicia S.A. (Evgsa) que además de la línea 266 opera la 510, 293, 263 y 564; cuentan con ramales que tienen recorridos que surcan el distrito y unen a Lomas de Zamora con otros municipios sureños, como ser Lanús, Quilmes, Florencio Varela y Alte. Brown. El conductor debió ser internado en el Hospital Oñativia de Rafael Calzada. El presente caso se suma al ocurrido también en la 266 a mediados del mes de abril, cuestión que vuelve a poner sobre la mesa en qué situación sanitaria continúan trabajando los choferes y si las medidas adoptadas garantizan la salud de los conductores y de los miles de pasajeros que las utilizan. Es de destacar que desde un principio la empresa se negó a aplicar el protocolo de emergencia, demostrando el desprecio absoluto por la vida de los trabajadores, sean estos sus empleados o usuarios.


La situación de contagio del virus en la empresa de colectivos no es un rayo en cielo sereno dentro del municipio. Lamentablemente hubo casos positivos relacionados con una escuela de la zona de Villa Fiorito y otro en el cual estuvo involucrado un geriátrico de la localidad de Temperley. De hecho, el propio municipio informa a través de la Secretaría de Salud que los casos positivos por Covid-19 alcanzan a 196 personas y se aguardan 230 resultados.


¿Cómo debemos intervenir los trabajadores?


Este nuevo caso en la línea 266, plantea el licenciamiento inmediato de todos los compañeros que han mantenido contacto cercano en la última semana; esto no puede quedar en manos de la patronal, sino que una comisión electa por los trabajadores debe definir qué compañeros deben ser licenciados para garantizar el aislamiento. Por otra parte, hay que reclamar el testeo a todos los compañeros de la línea para detectar la ruta del virus, y un nuevo testeo en siete días para reafirmar que no haya falsos negativos. Por último, debe realizarse una desinfección a las instalaciones y a los coches. Junto con esto debe estar garantizado el pago íntegro de salarios para todos los choferes licenciados que tengan que mantener la cuarentena.


Si se mira bien, encontramos un hilo conductor entre el chofer de la línea 266, la mamá de la escuela de Fiorito y el abuelo del geriátrico de Temperley: los trabajadores ocupados, desocupados, abuelos y niños son la variable más expuesta debido a las políticas de ajuste. Fernández y Kicillof flexibilizan la cuarentena, y su expresión en el plano local queda a cargo del intendente Martín Insaurralde, poniendo de manifiesto que la salud de los trabajadores no es la prioridad.


En medio de semejante crisis sanitaria, social y económica los gobiernos han priorizado honrar la usuraria e ilegítima deuda externa, sin siquiera intentar o plantear investigarla. Solo convalidarla. Han decidido poner los recursos en esa dirección, recursos que son necesarios para satisfacer las necesidades de la población trabajadora. Son recursos generados por el esfuerzo de los trabajadores, que urgen para garantizar un ingreso familiar de $30.000 a todos los desocupados y un plan de obras públicas que contemplen cloacas, agua potable, construcción de casas, etc. Equipamiento del sistema de salud pública. Testeos masivos en los barrios y lugares afectados. Reparto gratuito para las familias sin recursos de alcohol en gel, desinfectantes, barbijos, guantes de látex, y todos aquellos elementos necesarios para enfrentar el virus y las amenazas a nuestra salud. Entrega de alimentos en cantidad, calidad y frecuencia para los comedores populares y familias que lo necesiten.


Entre la deuda usuraria y la vida de los trabajadores, elegimos vivir dignamente.