05/04/2001 | 701

Los diputados de la CTA votaron el impuesto Cavallo

Y antes, la rebaja salarial y la reforma laboral

El plenario de delegados de ATE Capital resolvió proponer la expulsión de Marcela Bordenave del gremio por haber votado como diputada el impuestazo de Cavallo, al igual que Eduardo Macaluse, dirigente del Suteba, Jorge Giles y Elsa Quiroz, todos ellos considerados, de conjunto, el bloque «obrero» de la CTA dentro del Frepaso y de la Alianza. «Como (la votación) fue a viva voz quedó en evidencia que los rebeldes frepasistas estuvieron con el sí (Alicia Castro estuvo ausente)… La única radical en contra fue Carrió, al igual que el frepasista Humberto Volando» (Clarín, 24/3). Pero la dirección de la CTA pretende exculpar al bloque «obrero» (y, mas aún, presentarlo como «rebelde») por no haber votado los superpoderes. Fue la votación del impuesto, sin embargo, la que abrió la puerta a la cesión de poderes.


Pero del mismo modo que sus diputados, las burocracias sindicales de la CTA y de Moyano levantaron las huelgas previstas, como si Cavallo fuera el salvador del pueblo.


Antes, la rebaja salarial…


Estos cuatro diputados también votaron en julio de 2000 a favor de la rebaja salarial a los estatales. En el caso de Macalusse, el voto fue acompañado de una enérgica fundamentación «contra el oportunismo de quienes durante diez años fueron cómplices del ajuste y ahora fingen ser opositores». Bordenave, ligada a ATE, votó en el mismo sentido pero con los pies, ausentándose del recinto.


…y la reforma laboral


En el debate sobre la reforma laboral en la Cámara de Diputados, cuatro meses antes de este voto, «los legisladores aliancistas que responden al gremio opositor de la Central de Trabajadores Argentinos, los frepasistas bonaerenses Marcela Bordenave y Jorge Giles, aceptaron un pedido que les había hecho el ministro de Trabajo, Alberto Flamarique y se retiraron del recinto en el momento de la votación para facilitar el número de votos favorables a sus pares oficialistas» (Clarín, 25/2/00).


La conducción de la CTA no acompañó los justos reclamos de delegados y activistas por la expulsión de estos diputados en cada una de estas circunstancias porque éstos actuaron, básicamente, de acuerdo a la política oficial de su organización. La CTA apoyó la reforma laboral (su oposición se remitió al punto que permitía la firma de los convenios sólo a los sindicatos con personería gremial y no a cualquier entidad sindical). La CTA dejó correr la rebaja salarial en función de la excusa (común al Frepaso) de «preservar la gobernabilidad» de la Alianza y ha sido responsable, junto a la CGT disidente, de la desmovilización criminal frente al ingreso de Cavallo.


¿Puede la conducción de la CTA, a la luz de esta posición, condenar la conducta de sus diputados?

También te puede interesar:

Piden "aplausos" después de haberle firmado a Larreta una paritaria a la baja.
Levanta toda una orientación contra los derechos de los trabajadores y los demás sectores populares.
Se trata de un incremento de la productividad en medio de suspensiones, despidos y desinversión.
Nuevas movilizaciones contra la reforma laboral.