16/03/2000 | 658

Los gráficos reclaman un cambio

La Naranja Gráfica obtuvo la oficialización con vistas a los comicios del 14 de abril próximo. Ciertamente, los 1.130 avales juntados uno a uno en 53 fábricas gráficas eran aplastantes. Lo mismo las 50 candidaturas presentadas. No obstante, la Junta Electoral (monocolor) hizo lo imposible para voltear la lista, en connivencia con la Secretaría de Organización del sindicato. El primer acto de la Junta, antes de oficiali-zar la lista, fue ‘notificar’ a las patronales, lo que dio lugar a toda una variedad de aprietes contra los candidatos. Luego, vetó a compañeros jubilados, cuando Ongaro, Ismael Ale, Alicia Fondevilla y otros superan en edad a cualquiera de nuestros jubila-dos. También proscribieron a los congresales que se encuentran desocupados y excluyeron a delegados alegando falta de antigüedad.


Todo fue, sin embargo, inútil; reemplazamos, de la lista, a todos los candidatos obje-tados; aunque no, claro, de la lucha.


La convicción de los delegados y activistas que integran la lista refleja tendencias muy profundas. La lista Naranja, las agrupaciones de taller, las listas para nuevas comisiones internas y las luchas, forman parte de un mismo proceso objetivo y sub-jetivo. La burocracia pretendía que no hubiera lista porque no conoce el techo de este proceso que advierte perfectamente. Efectivamente, no tiene techo.


Los gráficos reclaman un cambio. Para ello hagamos campaña por la Naranja.