06/12/2020
SINDICALES

Los repartidores de Rappi en Mar del Plata en pie de lucha

Vamos a una jornada de lucha unificada el 22D.
Por Didier Bolsh Agrupación de Trabajadores de Reparto

El sábado 5/11 los repartidores de Rappi en Mar del Plata pararon y se concentraron para movilizar en caravana a la Secretaría de Trabajo del municipio. Fue por los reclamos más sentidos por los trabajadores: la actualización salarial al 100%, el fin de las suspensiones y bloqueos arbitrarios, seguros contra robo y accidentes y disposición de baños. Reclamos que reflejan de manera clara la precariedad que impera en la modalidad de explotación implementada por las empresas de plataformas que se niegan a reconocer laboralmente a sus trabajadores.

La caravana tuvo un punto de partida en Belgrano y La Rioja al mediodía para llegar a la Secretaría de Trabajo que no recibió a los trabajadores. Con idéntico accionar al del Ministerio homónimo a nivel nacional, la primera conclusión es que el Estado ha definido bloquear toda posibilidad de negociación entre los trabajadores y la empresa, declarándose incompetente para tal función. En otras palabras, que cada cosa siga como está, mientras las muertes de repartidores ya suman veinte a partir de la cuarentena en todo el país. Rappi, punta de lanza de la superexplotación de las apps

La colombiana Rappi hace al menos dos años que no actualiza la tarifa de base que paga por pedido (hoy en $40), con una inflación que ya ha superado para el mismo período el 100%. Únicamente contando las propinas un trabajador puede alcanzar un ingreso bruto máximo de alrededor de $25 mil, a lo cual luego se descuentan los costos de mantenimiento de los vehículos y del dispositivo, o de su eventual reposición, puesto que Rappi no brinda seguro por los elementos de trabajo en caso de robo o accidente.

Otro aspecto de la precarización es el hecho de que los locales “aliados” no disponen sus baños para los repartidores, derecho presente para quienes históricamente realizan este trabajo. Esto tampoco ameritó ninguna clase de alternativa por parte ni de la empresa, ni del Estado, lo cual agrava el carácter ya insalubre de la tarea.

Es significativo que los voceros de la empresa han defendido recientemente que el “modelo” desregulado es el único que garantiza que los “usuarios repartidores” utilicemos “libremente” el servicio de la plataforma para “generar” ingresos. (La Nación, 26/11). Pero ni siquiera esto es cierto.

Como en toda relación laboral, donde se vende la fuerza de trabajo por un salario, la patronal es capaz de imponer al detalle el modo en que se produce y efectúa el trabajo, y hasta dispone de medios disciplinarios para garantizarlo.

La persistencia de los bloqueos por no aceptar uno o dos pedidos, o por no llegar a tiempo a las tiendas que asigna la aplicación, o por tomar pedidos pagados en efectivo por el cliente obstruye la continuidad de la jornada laboral, y son otra fuente de merma de los ingresos.

La flexibilidad horaria tiene esta dura contracara, una política de descarte permanente de trabajadores. Es este cuadro el que ha ido configurando el surgimiento de luchas de los rappitenderos en distintos puntos del país.

Plan de lucha hasta ganar

En Mar del Plata esta acción es precedida por otra similar que ya había tenido lugar el viernes pasado. Al igual que los compañeros de Córdoba, marcan un camino a seguir por parte del conjunto de los repartidores. Urge que la
discusión se extienda al conjunto de los repartidores de cada localidad, para poder avanzar hacia una coordinación efectiva que nacionalice el conflicto y logre poner en pie un Paro Nacional por todas las reivindicaciones, en la
perspectiva de un reconocimiento jurídico de la relación laboral.

El próximo 22D, llamamos a todos los compañeros a participar de la jornada de lucha y actos que impulsamos desde ATR junto a la Asamblea Nacional de Trabajadores de Reparto y organizaciones internacionales de repartidores.

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