20/09/2007 | 1010

Mar del Plata: La rebelión de los «negros»

La lucha del pescado sigue firme

La lucha de los obreros “en negro” de la pesca de Mar del Plata entró en su segunda semana. Piquetes masivos y cada vez más radicalizados recorren el puerto para ganar a todas las plantas al paro. La sede del Soip fue ocupada por los trabajadores huelguistas. Se realizan por los menos dos asambleas diarias y comienza a ganar terreno la idea de formar una comisión de lucha que dirija la huelga y prepare las condiciones para "desalojar", no sólo físicamente sino también legalmente, a la terminada camarilla burocrática de los Salas-Verón de la dirección del Soip.


Los trabajadores en lucha reclaman ser blanqueados con el convenio 161/75.


Se podría decir que el Soip ha sido "reactivado" por sus reales "dueños". La lucha actual del puerto de Mar del Plata viene de muy abajo. Es la rebelión de los que siempre pagaron los platos rotos de la depredación pesquera. Es la rebelión de los que siempre eran los primeros suspendidos y despedidos ante la baja de la pesca. Es la rebelión de los que trabajan en negro a los que se les obliga a todo por los peores salarios y con las peores condiciones de trabajo.


Un campo de concentración "nacional y popular"


Las patronales se han lanzado a quebrar el paro. Se apoyan en los "capangas" de las “coopetruchas” y, fundamentalmente, en el poder político de la ciudad, representado por el intendente Katz, al frente de todo el arco político patronal. Su consigna es garantizar el "derecho al trabajo".


Se han montado en el reclamo por la "inseguridad" para establecer un destacamento del grupo Albatros (de la Prefectura). Han destacado un pelotón de la Infantería bonaerense en cada esquina del puerto. El gobierno repite en el puerto de Mar del Plata la experiencia de Las Heras en Santa Cruz. Donde hay obreros belicosos se instala la represión en forma definitiva.


Bancarrota


El retrato de Salas, el secretario general del Soip, con el epígrafe de "buscado", está pegado en la vidriera de sindicato, ahora lleno de obreros que ocupan sus instalaciones. El diario La Capital (13/9) y otros medios, sin embargo, han dado generoso espacio para las declaraciones, imperdibles, de Mamerto Verón, abocado a la defensa de la política de la "directiva" celeste.


Verón y Salas defienden con toda desvergüenza la gran fechoría que hicieron a los trabajadores de la pesca: abandonar la defensa del trabajo en blanco del convenio del '75, a cambio de un convenio "en blanco” basura, el Cipa-Soip. Con estos convenios por empresa (que ahora Tomada-Kirchnner homologaron como "anexo" del CC161/75), se acaba con la garantía horaria, el horario de planilla, las categorías, se introduce la eventualidad, y se da vía libre a la depredación pues obliga al obrero a procesar todo lo que se le pone encima de la mesa de trabajo.


Así las empresas ya pueden apelar a las "coopetruchas" o a las… "SRL truchas" con parecidas condiciones de trabajo en unas y otras. Giorno tiene hoy tres "SRL Pymes", bajo su mismo techo con obreros bajo CC/75. Otras empresas, lo mismo.


La rebelión de los trabajadores en negro está dirigida a defender un convenio blanco real (el del '75) y terminar con toda esta porquería flexibilizadora.


Garantizar el triunfo


La falta de trabajo y materia prima se acentúa. Las patronales han depredado la pesca y ahora, sentadas sobre montañas de plata, siguen ganando, especulando con las cámaras llenas o yendo a pescar otras especies. No quieren efectivizar a nadie en ningún convenio. Las grandes empresas del puerto (Valastro, Solimeno, Moscuzza, Barilari) apoyan con todo la campaña de Scioli.


Es necesario rodear de solidaridad a los obreros del pescado. La CGT y la CTA tienen la obligación de parar en su apoyo. Todo el pueblo debe reclamar el retiro inmediato de las fuerzas policiales y federales de las calles de Mar del Plata. Y movilizarse hasta que se vayan. Reforcemos los piquetes y las asambleas.

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