20/04/2020

Mayoristas y supermercados: los trabajadores siguen desprotegidos

Vital de Laferrere no cumple con las medidas de seguridad sanitarias para prevenir contagios de Covid-19.

Desde el 20 de marzo rige en todo el país el aislamiento social, preventivo y obligatorio, pero en el caso del sector mercantil, la rama de los supermercados y mayoristas nunca dejó de funcionar ya que representa una actividad esencial. Es uno de los sectores que más vienen ganando con la crisis que ha generado el coronavirus.


Días previos al decreto que imponía la cuarentena obligatoria algunos diarios ya titulaban que las ventas en las grandes cadenas habían aumentado hasta un 50% y las ventas On line se habían triplicado. Es decir, que los dueños de las cadenas de supermercados y mayoristas, una importante parte de la burguesía, ganaron desde el minuto uno con la crisis sanitaria.


Los que no ganaron, sino todo lo contrario son las y los trabajadores de la industria de comercio.


Sin ir más lejos, este lunes se conocerá un acuerdo entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) que comanda Armando Cavalieri y las cúpulas de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) para establecer una quita de entre el 50 y 70% de los salarios en aquellas empresas que se vieron afectadas por los cierres.


Como ya lo hemos denunciado en las páginas de Prensa Obrera, este es uno de los sectores, junto con los trabajadores de la salud, más desprotegido a la hora de trabajar. Recordemos también que, en Italia, uno de los países más afectados por el virus, tres de cada diez trabajadores de supermercados están infectados por Covid-19. Esto porque no contaron a tiempo con la protección necesaria para evitar los contagios, por un lado y por el otro porque no hubo un control del ingreso de clientes a las tiendas.


En ese sentido, Argentina no ha sido la excepción. A la vista está con los casos confirmados de trabajadores infectados; es el caso de trabajadores de Coto y Carrefour, entre otros y siguen lloviendo las denuncias.


En el caso de las y los trabajadores de Vital de Laferrere, los cuales ya habían denunciado el ingreso irrestricto de los clientes en plena pandemia, apenas cuentan con alcohol en gel. No cuentan con barbijos algo fundamental para evitar el contagio. La empresa les ha dado un tapaboca de tela, hecho por la madre de un trabajador y que insólitamente hasta los han cosido a mano en la misma sucursal. Por otro lado, han puesto un plástico para cubrir al monitor en la caja pero no protege al cajero o cajera. Parece increíble, pero es una realidad la cual preocupa y con mucha razón a las y los trabajadores de este mayorista, que cada día se ven aún más expuestos a contraer el virus.


No hay dudas que la crisis sanitaria está siendo aprovechada por los capitalistas para descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. Hay que reclamar a los sindicatos, que rompan su sumisión a las patronales y que tomen medidas de acción en defensa de los trabajadores, al igual que la ruptura de las centrales sindicales con el gobierno.