13/08/1998 | 596

Metalúrgicos de Diasa procesados

Por N.P.

Entre las organizaciones y trabajadores asistentes al acto del 27 de julio en la CTA contra los juicios a Atlántida se hizo presente Enrique Miguel Saavedra, en representación de un grupo de obreros de Diasa, procesados por el corte de la ruta 36.


Recordemos que ante el despido masivo de esta patronal automotriz, los despedidos cortaron la ruta logrando así el paro de sus compañeros al interior de la planta. La medida quebró el freno de la burocracia del ‘barba’ Gutiérrez y tras ella vino la conciliación obligatoria, al cabo de la cual la fábrica volvió a despedir y los trabajadores volvieron a parar. El resultado final fue la reincorporación de unos 30 efectivos y contratados por Diasa; el resto, de agencia, quedó en la calle.


Esta importante victoria parcial, no obstante, no detuvo la persecución patronal que ‘agrupó’ a los compañeros en una sección para evitar su acceso al cuerpo de delegados en las próximas elecciones, canalizando una tendencia al reemplazo de los elementos de la burocracia que recorre distintas automotrices.


Pero por otro andarivel hay una persecución, más profunda aún, las causas penales destinadas a apoyar despidos o desafueros contra estos compañeros que dieron batalla con el método de los piqueteros, de Atlántida y de tantos trabajadores a lo largo y ancho del país: el corte de ruta.


El desprocesamiento y sobreseimiento de los compañeros de Diasa es una causa fundamental, en la zona sur y en el gremio metalúrgico todo, contra los convenios flexibles en la industria automotriz y por la expulsión de la burocracia metalúrgica entregadora de Fiat y de Siderca.


Se trata de una causa más que se suma a la necesidad de una inmediata acción nacional de lucha contra las persecuciones, algo que comparten los compañeros afectados de Diasa.