24/07/2021

Misiones: gracias a la lucha docente el gobierno tuvo que mejorar el acuerdo

Luego 30 jornadas de paro, cortes de ruta, acampes y diversas medidas de acción directa impulsadas por la Mesa de Trabajadores en Lucha.

El lunes 19 el gobierno de la provincia de Misiones firmó dos acuerdos salariales docentes distintos con una diferencia de horas. El primero fue firmado con la Mesa de Trabajadores en Lucha, espacio que nuclea a sindicatos, agrupaciones y autoconvocados que lucharon en las calles contra la política de ajuste de la renovación, mientras que el segundo acuerdo fue firmado con los gremios aliados del gobierno -UDPM, UDA, SEMAB, SADOP y otros- luego de un cuarto intermedio donde la burocracia gremial solicitó “un puntito más” para no quedar mal ante las bases. Fue la lucha de los trabajadores la que obligó al gobierno a dar más dinero del que había propuesto a la mesa de lucha.

Los audios de WhatsApp donde se escuchan a dirigentes gremiales reclamar al gobierno “un puntito más” para no quedar mal con sus bases, incluso la “amenaza” de que si es eso lo que sirve, ellos van a sacar sus bases a las calles, demuestran que esto no es un “triunfo” de los dialoguistas, sino que una muestra más de su impotencia. No solo no pueden contener y vaciar la lucha, sino que reclaman asistencia a la patronal para no seguir perdiendo bases como viene pasando desde el 2020. Este es el segundo año, junto a 2020, en el que el gobierno vuelve a abrir paritarias a mitad de año, algo que siempre había planteado en los acuerdos anteriores pero que, apoyado por la burocracia, nunca había cumplido. Fuimos los docentes en las calles quienes logramos abrir esta paritaria.

El acuerdo salarial de la Mesa de Lucha: una construcción colectiva

El acuerdo salarial alcanzado por la mesa de los trabajadores de la educación fue producto de una lucha de varios meses -con más de 30 jornadas de paro, cortes de ruta, acampes y diversas medidas de acción directa- que fueron debatidas y votadas en distintas asambleas provinciales desarrolladas a lo largo del territorio provincial. A diferencia del año pasado, donde la pandemia y la virtualidad permitían que muchos docentes salieran a las calles sin miedo a descuentos u otro tipo de sanción por parte de la patronal, este año la presencialidad y la persecución de directores y supervisores presentó un cuadro distinto, donde la intervención abierta de los trabajadores de la educación cobra más valor y demuestran el compromiso con una lucha colectiva. Fue la tenaz acción de lucha de los trabajadores la que logró romper el bloqueo mediático y las persecuciones patronales hasta llegar a un nuevo acuerdo salarial.

Tanto el reclamo inicial de $18.600 de básico, como la aceptación de los $17.522 ofrecidos por el gobierno fueron debatidos y votados en Asamblea, por lo que son producto de la deliberación colectiva. La Asamblea provincial rechazó varias propuestas de la patronal hasta aceptar la que finalmente se firmó. Desde Tribuna Docente, aunque propusimos otros valores, siempre respetamos los acuerdos asamblearios en pos de construir una lucha colectiva contra una patronal que constantemente busca ajustar sobre los trabajadores.

El acuerdo salarial de la burocracia

Luego de firmar con la mesa de lucha el gobierno provincial firmó un acuerdo distinto con las burocracias aliadas. Disminuyendo un adicional -el 775 pasó del 8,5% al 3,5% del básico- se sumaron $219 al básico acordado con la mesa de lucha, llevándolo a $17.741 y esto fue presentado como el “triunfo de los dialoguistas” que sin hacer quilombo logran mejores acuerdos. Pero debemos preguntaros ¿es realmente un mejor acuerdo? ¿representa el triunfo del “dialogo” sobre la lucha en las calles?

Si bien los $219 extra al básico pueden leerse como una mejora, el hecho de que haya logrado a costa de un adicional que se aplica sobre el básico y que se paga a los que menos ganan, termina significando una mejora para los cargos jerárquicos mientras que no significa casi nada para los cargos docentes. Así, el acuerdo de la burocracia significa $386,34 más para el maestro de grado con mayor antigüedad -respecto del acuerdo de la mesa de lucha- mientras que para el presidente del CGE son $2.872 más.

Construyamos una alternativa obrera

Los trabajadores de la educación hemos dado un paso en enfrentar el ajuste que la renovación viene descargando sobre los trabajadores misioneros en consonancia con los distintos gobiernos que han pasado a nivel nacional, sean los K, Macri o los Fernández. No obstante, la crisis en curso deja abierta la posibilidad de nuevos ajustes por la vía de tarifazos, licuación salarial por devaluación y otras, por ello es importante que avancemos en construir un frente único de trabajadores públicos y privados que discuta y ponga en pie un programa de reivindicaciones para enfrentar a la patronal y defender nuestros intereses. Vamos por un Congreso de delegados de base de todos los trabajadores estén o no agremiados.
La lucha continúa, vamos por más triunfos de los trabajadores.

 

 

 

 

También te puede interesar: