06/01/2011 | 1162

Municipales bonaerenses: Moyano busca un ‘arreglo’ con los intendentes

Por la derogación del nefasto "estatuto municipal" y por un básico de 2.500 pesos

El domingo 19 de diciembre, La Nación tituló «Presión salarial: Moyano pone en jaque a los intendentes». Moyano ha declarado que, en febrero, los sindicatos municipales se movilizarán para reclamar la aprobación de su ley de paritarias, cuyo tratamiento fue postergado en Diputados de la provincia e insinuó la posible toma de las comunas.
Los dos proyectos presentados a mediados de año por el diputado Jorge Mancini (FpV), que responde a Moyano, enfrentaron la oposición cerrada de los intendentes -especialmente del conurbano. Uno de ellos deroga la ley provincial 11757 (Estatuto del Trabajador Municipal, impuesta por Duhalde en el ’96); el otro establece una paritaria provincial. Después de ser aprobados en comisión, sobrevino una crisis en la última reunión del PJ provincial. Los intendentes son los campeones del trabajo en negro y la tercerización, de la utilización de contratados temporarios, de monotributistas y de las «cooperativas» del plan Argentina Trabaja.

A comienzos de diciembre, la Federación de Sindicatos Municipales de Buenos Aires (Fesimubo) marchó a la gobernación, en línea con los planteos de Moyano, y realizó una marcha similar a mediados de año sobre la Federación Argentina de Municipios (FAM). Ya en 2005, el actual secretario general de Fesimubo, «Cholo» García, había presentado un proyecto que se aprobó en cuatro comisiones y que luego pasó a mejor vida. Es claro que la Legislatura no tiene la menor disposición para contrariar a los intendentes. Un plenario de secretarios generales que se realizó el reciente 16 de diciembre -ya conocida la postergación del tratamiento de los proyectos de Mancini- se limitó a votar la continuación de la junta de firmas. El planteo del doble aguinaldo también quedó en la nada. El propio gremio de García -Avellaneda- reclama una suma excepcional -de al menos 1.000 pesos- y aumento de salarios. El plenario de delegados de Avellaneda votó asambleas en los lugares de trabajo y una asamblea general en el palacio municipal. La ausencia de medidas de lucha de conjunto responde a su intención de dejar la reivindicación salarial al arbitrio de la interna entre Moyano y los intendentes.

A partir de la comprensión de esta maniobra política que los tiene de rehenes, la vanguardia de los municipales debería impulsar una campaña por asambleas generales, para que el destino de las reivindicaciones lo decidan los propios trabajadores.

Los trabajadores municipales tenemos que establecer nuestra propia agenda.

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