Sindicales

19/11/2015

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Municipalidad de General Pueyrredón: ajuste en marcha


Noviembre arrancó con el municipio “estirando” la fecha de pago. El intendente saliente, Gustavo Pulti (FpV), no tuvo mejor idea que achacar el atraso al “día del Bancario”, ganándose el repudio de los trabajadores.


 


En los últimos meses, el municipio acudió a millonarios giros en descubierto para el pago de sueldos. Un mecanismo irregular, realizado sin el acuerdo del Concejo Deliberante. Los costos son usurarios, aún cuando provienen del banco de “quien más quiere a la ciudad”: el Provincia de Scioli.


 


El fin de semana del 7 comenzó con un tibio “quite de colaboración” convocado por el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), con la idea de contener la bronca. No resultó: varias obras sociales y prepagas enviaron cartas documento notificando la reducción de las coberturas al Programa Médico Obligatorio, ante la falta de pago de los planes complementarios (Galeno, Osde, Osarphy y otras) y se conoció el atraso de varios meses en el pago de aportes al Instituto de Previsión Social por parte de la Municipalidad.


 


A pesar de la inactividad por el Día del Municipal, hubo una concentración autoconvocada de más de 50 trabajadores en las puertas del municipio, denunciando a Pulti y a la oposición por igual.


 


El STM recorrió las dependencias para parar lamovilización: son socios políticos de Pulti y, en este último período, han ingresado a raudales a la planta familiares como punteros de la directiva. Una reunión de delegados, más tarde, sirvió a la parálisis. La Nueva Bordó (30% de los votos en la última elección) no apareció. Está desarticulada ante un horizonte de lucha contra sus jefes políticos (la UCR, integrante de Cambiemos, que asume el Ejecutivo el próximo 10 de diciembre).


 


La burocracia no pudo impedir que unos 100 trabajadores se manifestaran nuevamente, hasta que se verificó el depósito. Pulti anunció que se llegó a un acuerdo sobre un “compromiso” de pago a todas las obras sociales, menos a Osde.


 


El Partido Obrero sacó una declaración de apoyo a los trabajadores, que tuvo buena repercusión en los medios y entre los autoconvocados y municipales en general. Denunciamos la política de vaciamiento en favor de las grandes empresas beneficiadas por exenciones de todo tipo, las contratistas de obra, y el consecuente pago de deudas usurarias.


 


Arroyo, el intendente electo de Cambiemos, denuncia un déficit anual de 700 millones de pesos  y calcula que al traspaso de mando subirá a 1.500 millones. Prepara el terreno para un brutal ajuste sobre los pequeños contribuyentes y los trabajadores municipales. 


 


Ante esta perspectiva y las reservas de lucha que mostró una vez más la base municipal, impulsamos la organización de una gran agrupación clasista para enfrentar el ajuste que se viene.


 


• Regularización inmediata de aportes y contribuciones. Pago en fecha.


 


• Pase a planta de los precarizados.


 


• Basta de rebajas y exenciones. Tasas progresivas a los grandes propietarios.


 


• Incorporación de personal a áreas vaciadas (Niñez y juventud, Servicios y Mantenimiento).


 


• Salario mínimo igual al costo de la canasta familiar.