28/09/2020

Necesitamos una asamblea general del SiPreBA para defender el salario y la paritaria única

Por Corresponsal Naranja Prensa

Foto: Rolando Andrade - SiPreBA

Con paritarias de prensa escrita congeladas (la de 2019 sigue inconclusa en octubre pasado y la de 2020 nunca empezó) y con casi la mitad de los trabajadores con salarios por debajo de la línea de pobreza, la Utpba pretende ahora cerrar una negociación salarial que con seguridad consagrará un fuerte ajuste contra los bolsillos de los trabajadores de prensa.

Este sello de goma no cuenta con ningún respaldo de los delegados ni de las asambleas de los lugares de trabajo. Por el contrario, si se lograron aumentos, aunque insuficientes, fue por las luchas encaradas durante todos estos meses en reclamo de una recomposición salarial, tanto las unificadas en el Sipreba como las llevadas adelante por las comisiones internas y las asambleas referenciadas en ese sindicato. Fue así que en Clarín, La Nación, Página 12, Ámbito, El Cronista e Infobae las patronales largaron recomposiciones que muestran el camino para la defensa del salario. En estos momentos, los trabajadores de Perfil y El Cronista están desarrollando medidas extraordinarias que incluyen paros de 24 horas.

Lo mismo sucede a nivel nacional. Tras varias acciones, Fatpren cerró un acuerdo del 18% en cuotas entre agosto y diciembre de 2020, que impacta en medios de comunicación de al menos 15 distritos del país, aunque sigue siendo insuficiente teniendo en cuenta el enorme atraso salarial y los incumplimientos de convenios en varias provincias donde persisten empresas que pagan salarios de 12 mil pesos.

En el caso de los trabajadores de prensa de televisión, se logró un acuerdo en Telefé –importante pero que no alcanza a cubrir la inflación- pero en el resto de los canales las patronales se hacen las otarias. Esto mientras surgen nuevas señales de TV de noticias en las que se pretende encuadrar a los periodistas en otros convenios colectivos en beneficio de la patronal y en perjuicio del trabajador.

¿Cómo fue la paritaria 2020 en otros gremios?

Mientras la CGT y la CTA, en sintonía con el gobierno y las patronales, congelan las paritarias con la excusa de la defensa de los puestos de trabajo, las pocas que se firmaron fueron casi todas a la baja. Solo el 19% de los trabajadores formales firmó algún acuerdo salarial (uno de cada cinco trabajadores), con una inflación proyectada de más del 40% en todo 2020. La caída será mayor si incluimos el impacto devaluatorio de las últimas semanas. El gobierno y la burocracia sindical piensan abrir las paritarias a cuentagotas luego de una pérdida del 20% del poder adquisitivo durante 2019.

Las más polémicas fueron las de la burocracia oficialista de Ctera, que firmó un ¡0% de aumento! en la negociación nacional docente, o la Armando Cavalieri, de Comercio, que acaba de firmar siete sumas fijas de $ 5.000 hasta marzo de 2021, con salarios que hoy rondan los $ 36.000 y que parte de las cámaras se niegan a acatar. Héctor Daer, uno de los secretarios generales de la CGT, ya había firmado la paritaria de Sanidad con sumas fijas durante 12 meses, también hasta marzo 2021, cuando el salario promedio de los trabajadores de la salud llega a apenas $ 48.000 y son los que están poniendo el cuerpo y la salud para enfrentar la pandemia en condiciones deplorables. Para los metalúrgicos de la UOM, Antonio Caló la resolvió con cinco sumas fijas de $ 6.000 hasta diciembre, aunque con la salvedad de que las empresas en crisis podrán reclamar una adecuación (a la baja).

La policía bonaerense, después de un apriete al gobierno nacional y provincial, sin embargo, fue premiada con un 40% de incremento.

Otro de los gremios más golpeados fue el de las trabajadoras de casas particulares o trabajo doméstico que parte de salarios de indigencia (no llega a los 17 mil) y en el que en plena pandemia más de 400 mil trabajadoras perdieron su empleo y que podrían llegar al doble tomando en cuenta los altos niveles de trabajo no registrado (76%).

Se puede ganar

Sin embargo, vale la pena observar lo que sucedió con los trabajadores del Neumático. Su sindicato, el Sutna, logró un 37% de aumento con cláusula de revisión en marzo y una bonificación de fin de año de 7.000 pesos. ¿Cómo lo hizo? La patronal del neumático es tan poderosa y explotadora como pueden serlo las de Clarín, La Nación o Perfil. Es más, Fate, Pirelli y Bridgestone (las tres grandes fábricas del sector) se habían acostumbrado a apretar a fondo a sus trabajadores tras años de entregas por parte de la que fue la conducción sindical hasta 2016. Para imponerse por sobre esas condiciones, la nueva dirección sindical antiburocrática se dio un método: el de las asambleas generales, la deliberación colectiva, la explicación minuciosa y la acción común, preparando las condiciones para ganar en las luchas de fondo que inevitablemente llegarían… y llegaron, como las conquistas salariales o el intento de Fate de imponer un Preventivo de Crisis en 2019 y de reducir salarios un 25% durante la pandemia. Un sindicato decidido y apostando a la participación masiva y la lucha le puso un freno a esas ofensivas y, con los mismos métodos, conquistó el que es, por ahora, el mejor acuerdo salarial que se haya logrado durante la pandemia.

Estado cómplice

Durante la cuarentena, la clase empresarial logró que el Estado pague el 50% de los salarios, incluso en empresas no afectadas por la pandemia y con enormes beneficios económicos como Clarín y La Nación. A su vez, ese mismo Estado dejó pasar los despidos de Publiexpress y Atlántida a pesar de su propio DNU que los prohibía (fueron 300 mil trabajadores en relación de dependencia los que perdieron sus empleos entre abril y junio con el DNU “vigente”).

Además, mientras los medios comerciales y las grandes empresas reciben ATP por hasta $33 mil por empleado, los trabajadores de medios recuperados y autogestivos percibieron subsidios de $6.500 y de $16.500 que ahora, luego de varios reclamos, fueron extendidos por apenas un mes y por la cifra de $9.500.

En nuestro gremio podemos ver cómo el Ministerio de Trabajo del Frente de Todos repite la misma lógica que el de Cambiemos: es un “facilitador” para que se reúnan las partes enfrentadas pero de ninguna manera actúa ante los delitos flagrantes de las patronales. Es lo que hace por estos días con los compañeros de Perfil, a quienes Fontevecchia ¡les debe el aguinaldo!, y ante los incumplimientos salariales que sufren los compañeros de Diario Popular. Allí, la cartera laboral ni siquiera estableció una multa para hacer valer lo que dicta la ley. Tampoco interviene en los casos de Covid-19 declarados en forma masiva en los lugares de trabajo, a pesar del carácter esencial de la tarea periodística.

Conclusión: golpear con un solo puño

Las patronales, allí donde se producen luchas o enfrentan una férrea organización gremial, han concedido aumentos de alrededor de un 10%. Pero al mismo tiempo, con esas concesiones, buscan desarmar la negociación colectiva. Adeba, la cámara empresaria de prensa escrita, da “libertad de acción” a sus asociados para que incluso alguna patronal no pague ningún aumento.

Por eso, los trabajadores de prensa, tenemos que responder unificando nuestros reclamos, como lo hemos hecho con la Caravana Nacional de prensa y otras acciones unificadas. Es necesario coordinar las luchas que se desarrollan y reagrupar fuerzas a través de una asamblea general virtual.

Proponemos este pliego:

-Rechazo de todo acuerdo que firme la Utpba, que siempre va a ser a la baja y a espaldas de los trabajadores. Por una recomposición de fondo del salario de convenio.

-Exigir al Ministerio de Trabajo el pleno reconocimiento del Sipreba como único representante para discutir el salario de los trabajadores de prensa.

-Votar un plan de acción para poner en marcha en el caso de que la respuesta de Trabajo sea negativa.

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