25/02/1999 | 617

No a los despidos

Al finalizar la conciliación obligatoria, luego del paro que frenó el despido de 12 compañeros contratados, la UOM Quilmes convocó en la fábrica a asamblea general. Allí, el ‘Barba’ Gutiérrez presentó lo que consideraba «el mejor acuerdo que se pudo lograr con la patronal»:


• la mayoría de los contratados —unos 30 compañeros— quedaba despedido.


• se iniciaban suspensiones rotativas de 125 compañeros por semana, con el 75% del sueldo, pero sin el beneficio del tíquet. Es decir, cobrando en realidad el 60% de lo que correspondería por la quincena.


• un aumento en los ritmos de producción, ya que la rebaja en la producción prevista de autos es inferior a la cantidad de compañeros suspendidos.


• rebaja salarial, ya que se pasa a cobrar 7 horas y media en vez de 9 horas.


El debate respecto de este ‘acuerdo’ duró más de dos horas, donde arreciaron los cuestionamientos por la rebaja del sueldo, la mayor superexplotación y el abandono de la lucha por los compañeros contratados. El ‘Barba’ blandió el fantasma de los despidos masivos: «o esto, o empiezan a llegar los telegramas». Fue con este chantaje que la UOM logró hacer pasar el ‘acuerdo’ en la Asamblea.


Los suspendidos, afuera


Ahora bien: no pasaron quince días para que la patronal mostrara las ‘uñas’. De la primera tanda de 125 suspendidos, sólo 90 volvieron a la fábrica la semana siguiente. Los otros 35 revistan ahora como «suspendidos permanentes». Sobre todos los suspendidos, la patronal se abocó también a un plan de ‘citaciones’, para ofrecerles distintas variantes de retiros… ‘voluntarios’. No es difícil darse cuenta de que entre ‘suspendidos’ permanentes y retirados, la patronal podría dejar afuera a 200 trabajadores en un par de meses.


El acuerdo del ‘Barba’ con Diasa es un fraude completo: la burocracia lo presentó como «la barrera» contra los despidos, como un recurso para «mantener a la gente adentro mientras dure la crisis». El acuerdo, en realidad, es el instrumento de la patronal para dejar a la gente afuera y consumar el plan de 300 despidos, que según el Barba se podía evitar con este ‘arreglo’.


Diasa y la UOM presentan a estas ‘suspensiones’ como una consecuencia inevitable de la rebaja de la producción. Pero si se trata de esto, podría implementarse la jornada de 6 horas para todos los trabajadores. La patronal, en realidad, explota la crisis actual para consumar un pérfido plan de despidos masivos y concretar un salto fantástico en la explotación de los trabajadores que queden. Mientras se llevan adelante estos despidos, FIAT ha anunciado, con bombos y platillos, el lanzamiento del Duna (un modelo fabricado en Diasa) movido a gas natural…


El 26 de febrero, está prevista una nueva asamblea general de la fábrica: es necesario denunciar el acuerdo fraudulento, exigir a la UOM de Quilmes que rompa con la patronal y lance un plan de lucha contra los despidos y por la jornada de 6 horas, sin afectar el salario.

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