03/07/2003 | 807

«No hubo miedo para cambiar»

Reportaje a Susana Ferreira, secretaria general electa de Ate-Avellaneda

¿Cuál es el balance del triunfo de la lista Blanca-Verde en estas elecciones?


El triunfo de la Blanca-Verde sobre la lista oficialista, se debió a que la gente no quería más lo que estaba. Quería un cambio de la actual conducción de Ate. Y lo fundamental es que no hubo miedo para cambiar.


¿Cómo surge esta lista?


A los compañeros echados de Ate por no adherirse a la política de la conducción, «los desplazados», los que fueron hostigados, como fue mi caso, durante los 3 años que fui secretaria adjunta de Ate-Avellaneda para lograr mi renuncia, los fui convocando, y con los «inútiles» que Calvo (ex secretario general de Ate-Avellaneda) relegaba se conformó la Lista Blanca-Verde.


Esta lista la conforman compañeros de diferentes lineamientos dentro del Partido Justicialista, compañeros de la izquierda y compañeros independientes.


¿Cuáles han sido los ejes de la campaña?


Sueldos dignos. Hace 10 años que estoy en Ate, y siempre vi que no se hacían las cosas bien para lograr un salario digno. Y, por supuesto, la defensa de los hospitales públicos y gratuitos.


¿Cómo piensan encarar el trabajo desde la conducción del gremio?


Vamos a ir aprendiendo el trabajo de conducir el gremio, atendiendo los problemas más urgentes. Como hoy es la lucha de los compañeros auxiliares por el reclamo salarial (sueldos de 250 pesos más o menos; el cobro de los 200 pesos del sector privado). Y en lo que hace a salud, también nosotros reclamamos los 200 pesos del sector privado (hace 12 años que estamos sin aumento), y mayor cantidad de personal en cada sector de trabajo. Denunciamos la falta de insumos en los hospitales, específicamente en el Finochietto, donde no hay drogas para la farmacia propia. Nuestro trabajo será por la defensa de la salud pública y gratuita, que hacemos extensiva a la educación. Ate-Avellaneda será un sindicato de puertas abiertas, democrático de verdad.


¿Algo más que quieras decirnos?


Hay que trabajar mucho y sin ningún compromiso para armar ese cambio que la gente quiere. Por eso nos apoyaron y nos dieron sus votos. Ni Ate Provincia, ni Ate Nación, nadie nos dio ni un pasacalle.


Se puede triunfar contra el aparato. Y por último quisiera resaltar toda la colaboración de los compañeros, que no estando en la lista, poniendo sus monedas, su tiempo, su trabajo, hicieron posible este triunfo. También deseo marcar que en la historia de Ate-Avellaneda, es la primera vez que la dirige una mujer; y en los once primeros puestos de la dirección, nueve lugares son ocupados por compañeras. En el resto de la lista también la mayoría son mujeres.

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