29/11/2020
hospitales en lucha

Nuevo paro en el Garrahan el 2 de diciembre

Por Alejandro Lipcovich Delegado en la Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan

Una asamblea general impulsada por la Junta Interna de ATE y la Asociación de Profesionales y Técnicos resolvió continuar el plan de lucha con un paro de 24 horas que arrancará el miércoles 2 de diciembre a las 7 horas. Tras el contundente paro de la semana previa, la unanimidad sobre la continuidad de las medidas era total -solo se debatió entre 24 y 48 horas. Se reclama contra el recorte salarial (7% de “aumento”) y por una recomposición del 50% con un inicial equivalente a la canasta familiar ($74000), entre otras cosas.

El pasado martes 24 de noviembre, el Consejo de Administración del hospital (cuatro funcionarios/as con designación de Nación y uno por Ciudad) confesó en una reunión que no tenía nada para ofrecer. Para peor, se colocaron en víctimas y declararon que “el 7% les parecía un horror”. Esta tremenda impostura generó más bronca: ¿quién podría creer que los representantes del gobierno que firmaron junto a UPCN la rebaja salarial ahora estén “compungidos”? El cinismo de quienes perciben $400.000 mensuales frente a enfermeras que arriesgaron su vida por la décima parte es insoportable.

Maniobras de la patronal

El hospital es un verdadero hervidero. No hay sector ni profesión o tarea que deje de discutir el problema salarial y la forma de sumarse a la lucha. En enfermería participan fuertemente las terapias, un sector clave del hospital. Para el miércoles, se espera un paro aún más fuerte en todas las salas. Han tenido importante protagonismo Instrumentación Quirúrgica, Laboratorio, Imágenes y Farmacia. Desde camilleros hasta administrativxs, pasando por mantenimiento, es generalizado el reclamo salarial.

Frente a esto y en un cuadro defensivo, las coordinaciones y jefaturas del hospital decidieron tomar una iniciativa para desviar y dividir la lucha. El lunes 30 de noviembre se realizará un abrazo al Garrahan “que rechaza el 7%”. En forma abierta, plantean “evitar otro 2005”, con referencia a la huelga que arrancó a Ginés González García y Néstor Kirchner un aumento histórico. Una enfermera que empezó 2005 ganando $900 concluyó ese año con $1.800 (la canasta familiar de aquel entonces). Si temen a que mediante asambleas y un plan de lucha conquistemos nuestros reclamos, estamos en buen camino.

Desde la Junta Interna de ATE llamamos a no participar de este abrazo, que en última instancia conduce a una confluencia con el Consejo. De todos modos, no dejamos de apreciar que compañeras y compañeros participarán en el abrazo “como una instancia de reclamo más”; los convocamos a unificarnos en el paro del miércoles.

Como sea, el escenario es de una aguda crisis, porque el Consejo está llamado a imponer el 7%, a cuenta y orden de sus jefes -el gobierno, que ajusta de la mano del FMI-, pero se está quedando sin recursos políticos para hacerlo. La legitimidad del reclamo es total y las maniobras pueden ser un tiro por la culata.

El triste papel de la burocracia sindical en el conflicto

Después de firmar el 7%, se generalizan las desafiliaciones de UPCN. El intento de apropiarse del bono de $10.000 que largó la patronal para contener la lucha no convenció a nadie. Todo el mundo sabe dos cosas: que lo dieron por la lucha y que no resuelve el problema de recomponer el básico. Algo similar intentaron hacer las agrupaciones Verde y Verde y Blanca de ATE. Aunque son muy minoritarias en el hospital, cumplieron el penoso papel de darle la espalda al paro y llamar a esperar “tranquilos” la paritaria de diciembre. Defienden al gobierno, no a los trabajadores.

Por un paro contundente el 2D y un plan de lucha hasta ganar

La Agrupación Naranja está comprometida a fondo en impulsar las resoluciones de la asamblea y de la Junta Interna de ATE. En lo inmediato, es imprescindible redoblar la adhesión al paro y organizarlo sector por sector, con reuniones y asambleas. El eje salarial aglutina a todo el hospital. A la vez, empieza a notarse que si reforzamos nuestra organización con la lucha, estaremos en mejores condiciones para ir por el resto de los reclamos, que incluyen el régimen especial de insalubridad, el pase a carrera o el fin de los maltratos. Por otro lado, es necesario tomar nota de la situación general de las y los trabajadores de la salud, cuyas luchas se desenvuelven cada semana que pasa con más fuerza en distintos lugares del país. Por ello, será importante participar junto a la asamblea de residentes y concurrentes en la movilización del jueves 3 y coordinar futuras medidas de lucha. Al ajuste sobre la salud que imponen los gobiernos y el FMI, los enfrentamos las y los trabajadores.

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