24/10/1995 | 470

Otro acuerdo negrero

Setecientos trabajadores de Ciadea Córdoba están a un paso de la cesantía; la patronal los conmina a aceptar el ‘retiro voluntario’ antes del 31 de octubre. Luego que otros setecientos, de una lista de l.480 ‘prescindibles’, fueran ‘retirados’ hace un mes, “(Ciadea) … no puede asegurar la provisión de trabajo a ese personal para lo que resta del año” (La Voz, 18/10).


La reducción de jornada y salarios impuesta en Sevel, ha hecho suponer que Ciadea se inclinaría a esa solución, total o parcialmente, en lugar de los despidos. En este caso buscará forzar la mayor cantidad de despidos posibles e imponer el ‘acuerdo’ Sevel a los que queden en la planta.


Pero más allá del acuerdo con Sevel, hay otro con Fiat, que se va a hacer cargo de nuevo de las plantas de El Palomar y Ferreyra, que impone, no la jornada de 6 horas, sino un horario flexible de hasta l2 horas por día, porque “la jornada de trabajo individual será efectuada con una base plurisemanal”; liquida el descanso hebdomadario al establecer “seis días laborables” con “francos semanales variables”; pulveriza las vacaciones en distintos períodos del año; destruye el escalafón, sustituyendo las categorías por un régimen de ‘polifuncionalidad’, y condiciona el salario, que pasará a ser “variable y vinculado a indicadores” de “productividad, calidad, eficiencia”.


Dos gotas de agua


La burocracia de la UOM ha copiado con Fiat, casi punto por punto el convenio negrero firmado dos años atrás por José Rodríguez para General Motors. Por eso los elogios fueron ‘parejos’: “emblemático para las relaciones de trabajo” el de General Motors, según Caro Figueroa, ministro de Trabajo; “ejemplo a imitar” el de Sevel, según Magariños, secretario de Industria.


El convenio de la General Motors fijó el ‘modelo’ esclavista que las restantes patronales automotrices se lanzaron a reclamar en connivencia con José Rodríguez.


Demolición en tres etapas


Desde abril del ‘91, la situación de los obreros estuvo subordinada a la aplicación del llamado ‘régimen’ de la industria automotriz. Las patronales automotrices recibieron del gobierno el beneficio de una elevada protección aduanera contra la competencia extranjera y una excepcional rebaja de impuestos. A cambio de la firma de este régimen, la burocracia del SMATA renunció a los convenios colectivos y aceptó el llamado acuerdo ‘tripartito’ que, por sobre todas las cosas, otorgó a las patronales la posibilidad de incrementar los ritmos de producción y contratar trabajadores temporarios. Los obreros mecánicos pasaron así a trabajar jornadas de 12 horas y a sufrir la competencia de personal precario. Las patronales se quedaron con los más altos beneficios industriales en muchísimo tiempo.


Con el hundimiento del ‘plan’ Cavallo y la recesión, el gobierno tuvo que mandar a mejor vida el régimen de los acuerdos tripartitos, y la presión capitalista comenzó a barrer a los “comisionistas” de la industria (Antelo, Macri) en favor de los grandes pulpos. La burocracia, que durante los tres años de ‘vacas gordas’ aceptó migajas en concepto de salarios y dio vía libre a la superexplotación, se adaptó a las suspensiones en masa y a los despidos.


Con el acuerdo de Sevel está planteada la tercer etapa de esta demolición. Imponer el trabajo a destajo para la ínfima fracción de trabajadores que salió indemne de la ola de despidos masivos y que ha sido sometida a meses de suspensión al 50% o menos de sus salarios. Las patronales prevén la continuidad del parate y la quiebra industrial y por eso quieren como ‘salida’ la flexibilización sin límite de la jornada y el salario. Como acaba de reconocer Antelo la recesión seguirá: “calculamos una demanda de 330.000 vehículos para el ‘96 (la misma del 95) y … estaremos (con una capacidad de producción) de 500.000 unidades, sin considerar los importados”(La Voz, 18/10).


Llamamos a repudiar el convenio negrero entre los burócratas y los patrones y a enfrentar decididamente los despidos y suspensiones en CIADEA y otras plantas, reclamando el reparto de la jornada de trabajo sin bajar los salarios.

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