10/08/2020

Paritaria textil: la burocracia y el gobierno consolidan la miseria

Por María Demateis Secretaria general comisión interna Textilana

A fines de la semana pasada, se dio a conocer el acuerdo paritario que firmó la Asociación Obrera Textil (AOT) y la cámara empresarial (Fita) que consiste en la incorporación al básico de la suma salarial que a principios de este año determinó el gobierno nacional a través del decreto 14/2020. El mismo consistía en el pago de $4.000 que serían absorbidos por futuras negociaciones paritarias.

Sin embargo, la incorporación de este acuerdo al básico no representa ningún aumento salarial sino que blanquea una suma que los trabajadores textiles ya veníamos percibiendo. Inclusive, del texto del acuerdo se desprende que en el mes de agosto percibiremos un salario inferior ya que esa suma se incorporará en dos cuotas. El “extra” que acordó la burocracia de la AOT con las patronales fue una gratificación no remunerativa de $6.000 que se abonará en cuatro cuotas desde agosto hasta octubre. Esta suma en negro la percibirán solos aquellos que se encuentran cumpliendo tareas y será proporcional a los días efectivamente trabajados. Ello significa que deja afuera a los que se encuentran dispensados de trabajar, ya sea por tareas de cuidado o porque son pacientes de riesgo. También deja fuera a los trabajadores que deban ser aislados por ser casos sospechosos, contactos estrechos o casos positivos de Covid-19.

Es decir, en el marco de una pandemia, aún con las rebajas salariales vigentes acordadas con la CGT, la UIA y el gobierno (Art. 223 bis) y con salarios por debajo de la indigencia, la conducción de la AOT entrega nuestro salario.

Vale destacar que la industria textil fue exceptuada de la cuarentena, por lo que la mayoría de las grandes fábricas ha trabajado normalmente desde el mes de abril y en ningún momento han dejado de vender de forma online. No solo han incrementado su producción sino que también han aprovechado la cuarentena para bajarle el salario a los trabajadores e imponer condiciones cada vez más duras de producción, en el camino de la reforma laboral tan requerida por las patronales.

Frente a esto, los trabajadores textiles de todo el país venimos dando una lucha sin cuartel en diferentes fábricas por las condiciones laborales y por el salario. Así, salieron a la calle las trabajadoras de Textilana de Mar del Plata contra el primer acuerdo Fita-AOT que rebajaba un 50% los salarios; se produjeron las gigantescas movilizaciones de los textiles de Sedamil en Trelew y Textil Río Grande de Tierra del Fuego y Texameri en Don Torcuato por atrasos salarial e intentos de cierres y despidos;  actualmente los compañeros de Algodonera Avellaneda en Reconquista (Santa Fe), que llevan más de un mes de paro en reclamo de un aumento salarial.

Programa

Las patronales junto al gobierno y las burocracias sindicales pretenden hacernos pagar la crisis a los trabajadores acordando salarios de miseria y descargando todo el ajuste sobre las familias trabajadoras. Varias comisiones internas y delegados de distintas fábricas del país están coordinando algunas acciones.

Desde la Agrupación Naranja Textil impulsamos un petitorio con el siguiente planteo:

Apertura de paritarias para discutir un aumento de salario que nos permita sostener a nuestras familias que según el Indec hoy es de más de 62.000 pesos.

Delegados paritarios electos en asambleas que lleven a la mesa de negociación los reclamos de los trabajadores.

Por comisiones de seguridad e higiene elegidas por los trabajadores

Para llevar adelante estos reclamos es necesario la unidad de los trabajadores para que la crisis la paguen los patrones.

También te puede interesar:

Llamamos a todxs les jóvenes a apoyar la lucha por la tierra y la vivienda. ¡No al desalojo!
Detenidos por penas menores, ya han cumplido tiempo suficiente para obtener la libertad condicional. Familiares reclaman ante el hacinamiento y la falta de medidas, que agravan la llegada de la pandemia.
La conferencia de prensa tendrá lugar a las 14 horas.
Tras otorgar el 40% de aumento a la amotinada policía.
Un instrumento para debilitar la organización de las familias.