21/02/2013 | 1257

Paro en Ecotrans

Los Cirigliano no pierden las mañas

A un año de la masacre de Once, los hermanos Cirigliano continúan con su política de desinversión y de ataque a las condiciones laborales.


A fines del año pasado, el predio donde funcionan las cabeceras de la 317 y 635 fue rematado. Meses pasaron sin que, a pesar de los sucesivos reclamos de los trabajadores, la empresa asegurara un traslado de cabecera hacia un predio que garantice mínimamente condiciones aceptables para el funcionamiento y condiciones de seguridad e higiene necesarias para el traslado de ambas líneas. Ahora la espera de la línea 635 se hace en la cabecera de Libertad, a 7 minutos del final de su recorrido, y la 317 lo hace en el predio de una empresa fundida en Laferrere que no reúne las condiciones necesarias para trabajar dignamente.


En ambos casos se reduce el tiempo de la espera, lo que implica menor tiempo de descanso entre cada vuelta.


Además de esto, la empresa, el 6 de febrero no le dio servicio y dejó cesante al compañero Ramón Alegre, argumentando que fue intimado hace un año a jubilarse por tener treinta años de servicio y la edad de 55 años. La aceptación o no de este “beneficio” debe ser decisión de cada trabajador, y no una imposición de la empresa. Hay varios trabajadores más que están siendo presionados para jubilarse.


La patronal desinvierte en todos los terrenos, de material rodante, de infraestructura y laboralmente.


Ante esta situación, los delegados de la cabecera, miembros de la burocracia de la UTA, como siempre, se aliaron con la patronal dándole la razón a las intimaciones de jubilación, y engañando a todos los trabajadores en una asamblea realizada el 23 de enero último, cuando aseguraron que ambas líneas irían a una misma cabecera y en condiciones.


La respuesta de los trabajadores no se hizo esperar.


Se reclamó asamblea, se consiguió, y allí se votó, por amplia mayoría, un paro desde las 0 del 15 de febrero.


Pero a la hora de hacerlo efectivo, los delegados de la burocracia ,junto a los directivos de la empresa, comenzaron a trabajar para que éste no se cumpla. La acción de los compañeros de la agrupación clasista 12 de Abril logró que el paro sea un éxito.


La patronal intentó junto a los delegados de la burocracia durante todo el día levantar el paro, pero se encontraron con la dura resistencia de los trabajadores.


Esto generó que uno de los gerentes se comprometa ante la asamblea a comenzar de inmediato con las obras en la “nueva” cabecera. Inmediatamente hizo traer cinco unidades más (dos fueron directamente al taller, por sus malas condiciones para circular) y se comprometió a una reunión de todos los delegados de las distintas cabeceras con los Cirigliano para resolver esta situación.


Los delegados de la agrupación 12 de Abril van a exigir la inmediata reincorporación de Ramón y el cese de las intimaciones de jubilación compulsiva, que garanticen las condiciones de trabajo en la “nueva” cabecera, y que hagan la inversión necesaria para garantizar un buen servicio y seguro, en todas las líneas de la empresa. Se le exigirá al intendente de Morón, Lucas Ghi, garantías de cumplimiento en todos los reclamos que comprometen el transporte público de la zona.


Para lograr esto, trabajarán por asambleas en todas las cabeceras. Al menor descuido desguazan la empresa. Pesó la tradición de lucha de los choferes, el camino del cuerpo de delegados clasista que defendió durante 15 años los puestos de trabajo y la empresa contra las patronales vaciadoras y contra intendentes como Othacehé. Christian Mayer

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