23/09/2010 | 1147

Pescado de Mar del Plata: Cayó la camarilla colaboracionista

El 10 de septiembre se realizaron las elecciones en el Sindicato Obreros Industria del Pescado (Soip). Los resultados registrados por al Junta Electoral de la actual conducción (Salas-Verón) en actas en las que constan «diversas
anormalidades» (por lo cual piden la anulación de los comicios) no puede tapar la realidad de que perdieron por paliza: Negra-Blanco, 574 votos; Naranja-Blanca, 424; Celeste, 342; Granate 280, sobre un padrón de 3.500
afiliados.

Las acciones patoteriles llevadas adelante por la camarilla patronal de la Celeste -que pueden dar lugar a la anulación de las elecciones- no pueden ocultar su derrota. Pagaron el costo de ocho años de entrega, sueldos postergados,
infrahumanas condiciones de trabajo, cierre de plantas, despidos y lo que es más relevante, de rechazo al blanqueo con convenio Pyme.

La Lista Negra-Blanco de Cristina Ledesma, quien durante estos años fue miembro de Comisión Directiva con la burocracia establecida, es la ganadora, aunque la Junta Electoral avale las roturas de urnas y otras irregularidades.

El Ministerio de Trabajo, que en elecciones anteriores no respaldó las impugnaciones presentadas por la agrupación clasista Bordó y otras listas, en este caso se colocaría del lado de los derrotados celestes. Muestra que esta burocracia es la más favorable para el gobierno.

La Lista Blanca y Negra se despegó de la Celeste (con quienes compartieron dirección ocho años) ante la inminencia de las elecciones en el sindicato, llevando adelante una política de acercamiento a los conflictos, pero manteniéndolos encorsetados en cada fábrica, aislándolos.

Para un sector importante de los obreros del pescado, la necesidad de deshacerse de la camarilla de los Salas-Verón encontró en Ledesma una alternativa.

La imposibilidad de completar la Lista Bordó, principalmente por el despido de sus principales referentes, dejó el campo libre para que este sector «disidente» nacido de las entrañas de la Celeste se alzara con la mayoría de los votos.

Muchos obreros del pescado, que votaron a otras listas buscaron alguna vía para recuperar el sindicato, al punto que el oficialismo sacó apenas el 20% de los votos.

Los vínculos políticos de cada una de las listas con las diferentes variantes patronales del PJ y del FPV, plantean la necesidad de que la Bordó, continuadora de las mejores tradiciones clasistas del Soip, asuma la tarea de organizar al
activismo y a las nuevas camadas de trabajadores, porque ninguna de las listas plantea o está dispuesta a ir por el blanqueo con el convenio 161/75, por la insalubridad y la jubilación a los 50 años de edad con el 82% móvil y por terminar definitivamente con el trabajo en negro, que sigue siendo mayoría en esta industria fundamental.

La lista ganadora con vínculos con el barrionuevismo ocupó la sede de laobra social, pero no convoca al gremio a defender el resultado.

Como están las cosas la primera tarea es luchar por la expulsión del sindicato de la camarilla derrotada, el reconocimiento de los ganadores, para lo cual impulsamos una inmediata asamblea general, que fije al mismo tiempo el pliego de reivindicaciones más inmediatas y un plan de acción por ellas asentado en el plenario de delegados con mandato de cada empresa.