14/04/2016 | 1406

Pilar: conciliación obligatoria en Unilever

Después de una semana de paro con bloqueos de los portones por nuestras cuatro reivindicaciones -domingo a la noche en casa, suma puente, que la empresa absorba el Impuesto a las Ganancias y el chárter a zona oeste-, el Ministerio de Trabajo de Pilar intervino en la huelga de los trabajadores de Unilever, dictando la conciliación obligatoria por 15 días hábiles


Después de una semana de paro con bloqueos de los portones por nuestras cuatro reivindicaciones -domingo a la noche en casa, suma puente, que la empresa absorba el Impuesto a las Ganancias y el chárter a zona oeste-, el Ministerio de Trabajo de Pilar intervino en la huelga de los trabajadores de Unilever, dictando la conciliación obligatoria por 15 días hábiles.


 


La intervención de la autoridad laboral apareció en el punto más alto del conflicto, después que las asambleas votaran casi unánimemente pasar a cuatro horas por turno, después de que fracasara el intento patronal de desalojar los bloqueos de los portones y que la planta de Ades, cuyos delegados se bajaron del reclamo, a pesar de que fueron votados mayoritariamente por urnas, terminó parada por falta de insumos.


 


La conciliación estuvo a punto de ser rechazada por los delegados de Hellmann's y Knorr, porque la empresa no se comprometía a abonar la suma puente de 8.000 pesos netos que había ofrecido anteriormente con la condición de que no se hagan medidas de fuerza, compromiso que finalmente asumió.


 


El conflicto recogió una impresionante solidaridad obrera, del Parque Industrial de Pilar, de la zona norte y, por sobre todo, de fábricas alimenticias que sufren iguales o peores regímenes de turno.


 


En menos de un mes, los trabajadores de Unilever planta La Rioja replicaron los reclamos, planificaron un conflicto idéntico (con la única diferencia de que reclaman el «sábado a la tarde en casa», en vez del domingo a la noche) y están a punto de ganarlo.


 


La moral de los trabajadores de Unilever Pilar está más alta que nunca. El conflicto fue tomado como propio por el conjunto de la fábrica, que militó el conflicto tanto como los delegados. La flamante Interna de Hellmann's fijó domicilio en la planta desde el principio hasta el final del primer round; pasaron la primera prueba de la lucha con nota sobresaliente.


 


El conflicto demostró fehacientemente que se puede librar una lucha ofensiva en medio del ajuste. Ante una burocracia sindical que no tiene respuestas para nadie, el parazo de Unilever Pilar es una respuesta contundente del clasismo. El camino para derrotar a los «ajustadores offshore» es la huelga general.


 


Vamos a ganar.