21/04/2011 | 1173

Metalmecánicos – Córdoba: Por la reincorporación de Hernán Puddú y de todos los activistas despedidos de Iveco

Iveco despidió a Hernán Puddú, luego de tenerlo suspendido durante casi dos años. Puddú era delegado al momento de la suspensión, y la burocracia del Smata lo expulsó del gremio, habilitando a la patronal para un despido «en regla».

A principios de 2009, los trabajadores de Iveco salieron a la lucha con el despido de más de 300 trabajadores contratados, que la patronal dejó en la calle con el argumento de la crisis de la industria derivada de la crisis mundial. Los compañeros de Iveco estuvieron a la vanguardia de esa lucha, de ahí el ensañamiento de la burocracia y la patronal contra el activismo. El despido de Puddú pretende culminar la tarea de «limpieza» de la fábrica.

La participación de la burocracia en los despidos está revelada no sólo por la expulsión de Puddú del gremio. El día del despido, un grupo de patoteros atacó a quienes en solidaridad fueron a la puerta de la planta a repartir una declaración de denuncia, todo esto bajo la mirada de la policía, que sólo intervino para detener a una compañera al momento de la desconcentración.

Las «prevenciones» de la burocracia se explican porque es consciente del repudio que suscita entre los trabajadores. A fines del año pasado tuvo la prueba cuando perdió todo el cuerpo de delegados de VW a manos de una lista integrada por activistas opositores.

Sobre este repudio debemos apoyarnos para ir a fondo en una fuerte campaña por la reincorporación de Puddú y de todos los activistas despedidos.

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