27/02/2020 | 1582

Por un paro nacional de los trabajadores de las apps

Por Lucas Martin ATR (Agrupación de Trabajadores de Reparto)

En los primeros meses de 2020 comienza a configurarse un panorama nacional de luchas de los repartidores de Glovo, Rappi, PedidosYA y UberEats que plantea la necesidad de organizarse para confluir y golpear con más fuerza. Es que más allá de las particularidades de cada empresa o provincia, los reclamos en cada una son los mismos. 


Es sabido que en los últimos años la inflación ha crecido de manera galopante golpeando sobre los bolsillos de los trabajadores ocupados y desocupados, que las tarifas de los servicios, el combustible, los alquileres han ido creciendo al ritmo de la inflación y la devaluación del peso. Pero frente a esta situación, el único sector de la clase obrera argentina que no ha recibido ningún tipo de aumento sobre su salario es el de los repartidores de las aplicaciones. La tarifa que pone la empresa y paga el cliente, es la misma desde que comenzó la actividad.


Como un reguero de pólvora, comenzó en Mar del Plata una lucha por el aumento de la tarifa de los trabajadores de Glovo, logrando que el 50% de los repartidores vayan al paro por el aumento y obteniendo una victoria parcial por un aumento temporal en la tarifa. Esa lucha también sorteó las represalias de la patronal que intentó frenar el reclamo bloqueando las cuentas de los compañeros que fueron al paro pero solo consiguió fortalecer más al colectivo.


En la última semana, salieron al paro los compañeros de Glovo en Neuquén, por el aumento de la tarifa y por un recargo frente a las condiciones climáticas adversas. Allí, la empresa despidió al vocero de los glovers y se está peleando por la reincorporación. El miércoles 19 de febrero, en Bariloche, se ha organizado un paro de los trabajadores de PedidosYa por estos mismos reclamos.


A esto se suma el brutal golpe al salario de la totalidad de los repartidores que significó el aumentazo del 51% en el monotributo, ya que es requisito excluyente para poder acceder a trabajar. 


Esta situación, que es presentada bajo el verso del “trabajador independiente”, encubre, por un lado, la relación de dependencia que existe entre los cadetes y las aplicaciones permitiendo a las patronales obviar todas las cargas que le corresponden como empleadores (aguinaldo, vacaciones, aportes patronales, ART, elementos de trabajo, lugares de aseo y resguardo, licencias pagas por enfermedad maternidad y paternidad) y por otro lado, contribuye a la atomización y desorganización del gremio, que cuenta con miles de repartidores en todo el país. En ese sentido, los sindicatos como ASIMM o Comercio, se encuentran bajo el ala del Estado, a la espera de las negociaciones con el FMI y los bonistas privados, muy lejos de organizar asambleas de base que preparen al gremio para una acción unificada contra la precarización reinante en las apps.


Desde la Agrupación de Trabajadores del Reparto impulsamos la lucha junto a los monotributistas organizados para exigir la derogación de este aumento.


La cuestión de la relación de dependencia también nos afecta al dejarnos indefensos frente a los robos o los accidentes.


Lamentablemente, son un ejemplo los compañeros Ramiro Cayola, de la Ciudad de Buenos Aires, y Hugo Jaime, de Mendoza, fallecidos mientras trabajaban para Rappi y PedidosYa, que expusieron con brutalidad la situación en la cual trabajamos. Frente a los robos, la empresa no se hace cargo de nada tampoco: ni del vehículo ni de los valores que nos roban. En La Plata, hubo un corte con unos 100 trabajadores por este motivo.


Otro de los puntos más sensibles para las compañeras tiene que ver con las licencias. Al no haber un reconocimiento de la relación laboral, y como el trabajo requiere estar expuesto a accidentes de tránsito y a una cantidad de horas arriba de la bicicleta, es inviable que la trabajadora embarazada siga en su puesto habitual, ya que arriesga su vida y el embarazo. Ante esa situación no existe ningún plan de contingencia para que las compañeras ocupen un puesto administrativo o cumplan tareas pasivas. Si una trabajadora de reparto decide ser madre tendría que, en esta condición, dejar de trabajar y no percibir ningún ingreso hasta que pueda volver a pedalear.


Con este cuadro de conjunto, están maduras las condiciones para avanzar en una acción de lucha nacional, que coordine los esfuerzos de todos los compañeros, por todos los reclamos: aumento de tarifas, recargos por distancia, peso y clima desfavorable, ART, seguro vehicular, licencias por accidentes, robos, enfermedad y maternidad. 


Desde ATR (Agrupación de Trabajadores de Reparto) nos ponemos a disposición de todos los compañeros para organizarnos y planteamos que la pelea por todas estas reivindicaciones debe estar atada a la lucha de fondo por el reconocimiento de la relación de dependencia, para que nuestros reclamos pasen a ser discutidos en el marco de un Convenio Colectivo de Trabajo con paritarias como el resto de los gremios como paso fundamental para regular los aumentos y que dejen de ser a la voluntad de las patronales.


Entendiendo que está en juego el avance de las patronales en el modelo de “uberizacion” de la economía para hacer retroceder las condiciones de trabajo a las del siglo XIX, como hizo Macri y ahora quieren hacer los Fernández, ¡los trabajadores tenemos que poner manos a la obra para imponer nuestras demandas!


¡Organicemos a todos los trabajadores de reparto en asambleas por provincias de cara a un paro nacional por nuestras reivindicaciones!

 

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