31/10/1996 | 517

Primarios y secundarios: enfrentemos los despidos

En octubre del año pasado, la Dirección General de Escuelas envió una resolución que obligaba a los docentes de 7° a ‘optar’ sobre su futuro laboral: aceptar reciclarse mediante una ‘capacitación’ obligatoria (durante tres años y en horario extraescolar) o pasar a disponibilidad ante la ausencia de vacantes en la escuela.


En el transcurso de esta semana una cadena telefónica transmitida por las inspectoras informa a los docentes de 7° la posibilidad de dejar ese grado y reubicarse de 1o a 6o.


¿Adónde apunta esta medida?


Con la anunciada reducción de materias a áreas en la secundaria, habrá miles de despidos que pretenden ser atenuados con las vacantes que dejen los docentes de 7o, es decir, repartir el golpe entre secundarios y primarios. A esto hay que agregarle el ya previsto cierre y fusión de grados (que fue frenado en San Martín y Tres de Febrero con la movilización) para fin de año. En ese mismo sentido, las directoras deberán diseñar POF “reales”, bajo amenaza de ser sancionadas. Con esta reforma, suplentes y provisionales pasan a integrar las filas de los desocupados.


Las contradicciones son mayúsculas: fracaso del reciclaje de los maestros de 7° grado, renuncia de los docentes de inglés, ausencia de informática, etc.


Pero es sin duda la creciente movilización de la docencia lo que provoca marchas y contramarchas, haciendo tambalear cada intento del gobierno por imponer la reforma y creando la preocupación en la burocracia sindical y la oposición para rescatar la reforma con su consenso y participación.


Es necesario oponerle a esta política de derrota un programa reivindicativo, impulsando autoconvocatorias, plenarios abiertos y congresos de bases, para abrir una perspectiva victoriosa a la lucha planteada.