Sindicales

24/8/2020

Primera reunión nacional de “trabajadoras de casas particulares” en lucha

Movilicémonos el 2 de septiembre por nuestros derechos.

El sábado 22/8, cien trabajadoras de casas particulares de todo el país se dieron encuentro virtualmente para realizar el Primer Plenario nacional de la agrupación Trabajadoras de casas particulares en Lucha.

Por un problema técnico con el límite de participantes otras más de 100 trabajadoras no pudieron ingresar, sin embargo esto será un impulso para que en las próximas semanas realicemos nuevas reuniones regionales a lo largo de todo el país.

Contamos con una importante participación de compañeras de CABA, provincia de Buenos Aires (Amba e interior), Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Chaco, Jujuy, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz.

Además se sumaron abogados de la asociación Apel (Asociación profesionales en lucha) que están colaborando con el asesoramiento jurídico a las compañeras en cuanto a sus derechos laborales y explicaron la discriminación “legal” que sufren las trabajadoras de casas particulares habilitada por la ley que establece el convenio de 2013 que no les permite acceder a los fueros laborales y las coloca en fueros especiales a merced de la presión patronal.

Las intervenciones de las compañeras resaltaron las particularidades que atraviesan las trabajadoras en cada lugar. El salario de convenio, que representa un tercio de una canasta familiar, no tuvo una actualización paritaria 2020, solo una recomposición de dos cuotas de 5% llevando la hora de la 5ª categoría a $144,50. O sea, arrastramos casi dos años de un incremento salarial del 40% cuando el costo de vida se incrementó en ese tiempo mucho más.

Aunque esta situación es solo para quienes trabajan en blanco. El trabajo no registrado se encuentra muy extendido en el sector y se le suma la total precariedad de las compañeras migrantes, lo que las coloca un nivel todavía mayor de superexplotación. Se calcula que de 1.400.000 trabajadoras, el 70% se encuentra en la informalidad.

La pandemia profundizó la situación precaria en la cual se encontraban miles de trabajadoras, los relatos dieron cuenta que no se está accediendo al cobro correspondiente de la totalidad de sus salarios, en muchos casos los empleadores se desentendieron enteramente del pago. A pesar de encontrarse vigente el decreto de prohibición de despidos y suspensiones, se generalizaron los despidos ante la completa inacción del Estado. En el mejor de los casos algunas compañeras accedieron al IFE de magros $10.000 que muchas veces los patrones consideraron como “parte del pago”, o sea, como un subsidio que los eximía de pagar el salario completo.

Tanto en CABA como en provincia de Buenos Aires, donde la actividad aún no se ha habilitado, las compañeras denunciaron que se las cambia de categoría compulsivamente para hacerlas pasar como trabajos de cuidado de personas (habilitadas como personal esencial) mientras que hacen otro tipo de trabajos y no se les reconoce la diferencia salarial correspondiente. En otros casos, directamente se las obliga a trabajar ante la extorsión de no cobrar.

Las compañeras de Córdoba trajeron la experiencia de su exigencia al Estado de un protocolo que, ante la vuelta a la actividad en muchas localidades, proteja a las trabajadoras de casas particulares frente al contagio y obligue a los patrones a proveer los insumos de higiene, protección y seguridad, así como los traslados. Esto se contrapone con la discriminación actual que sufren por parte de los patrones, que las colocan como “transmisoras” del Covid.

Ante los diversos relatos, se puso de manifiesto la urgente necesidad de poner en pie un agrupamiento independiente que dé la pelea en defensa de los derechos laborales de las trabajadoras de casas particulares. Nos proponemos organizar reuniones en todo el país, un nuevo plenario nacional, acompañar la jornada del sindicalismo combativo durante la primera quincena de septiembre y movilizar el día 2/9 en todo el país al Ministerio de Trabajo con el siguiente pliego de reivindicaciones:

Inmediato reconocimiento de todas las trabajadoras

Aumento salarial de emergencia de 100%

Prohibición de despidos. Basta de abuso y maltrato laboral

Reincorporación de todas las despedidas

Seguro de 30 mil pesos para todas las desocupadas

Atención en salud integral para todas las trabajadoras y familias

Puesta en pie de un convenio colectivo de trabajo para el sector que nos otorgue plenos derechos y erradique la discriminación legal que hoy sufrimos como trabajadoras.

Basta de discriminación a las compañeras migrantes. Exigimos plenos derechos