23/04/1998 | 582

Renault va por el Convenio Fiat

«En la industria automotriz, la flexibilización ya se ha dado con los acuerdos firmados por General Motors, Fiat y otras terminales. En cierta manera esto creó una situación de inequidad muy grande entre las empresas que estaban instaladas desde hace años y las nuevas». De esta manera, Manuel Antelo, directivo de Renault Argentina, declaró a La Voz del Interior (16/4) la decisión de la empresa de modificar el convenio con los trabajadores de la planta de Santa Isabel. Para Antelo este objetivo «lo tenemos que lograr, no existe otra alternativa».


Según las declaraciones de los directivos de Renault el objetivo «no es rebajar salarios», sino eliminar «rigideces» del actual convenio; la principal sería la jornada laboral de 8 horas: «la idea es instrumentar un banco de horas o un sistema de jornada laboral anual, en el cual los operarios vayan compensando las horas trabajadas en épocas de alta actividad con las horas no ocupadas en los momentos de poco trabajo» (La Voz del Interior, 17/4).


Renault sostiene que la «disparidad» entre el convenio que rige actualmente y el de Fiat le representa «un sobrecosto laboral de 25 millones de dólares por año, esto es, unos 250 dólares por auto». Renault no tiene prevista una inversión tecnológica que abarate la producción, por lo tanto todo su objetivo está en descontar de los salarios obreros el «sobrecosto». Cuando la patronal dice que no «quiere» rebajar los salarios en realidad oculta que no puede hacerlo en forma directa (a menos que despida a los actuales trabajadores y tome nuevos); la rebaja salarial se desarrollará mediante otros «mecanismos»como la tercerización, un procedimiento al cual Renault (y anteriormente Ciadea) apelaron y apelan: un sector de Mantenimiento está tercerizado a Polimon, la parte de movimiento de materiales a Cargo (de la cual Antelo es accionista).


¿Quién miente: Campellone o Renault?


Campellone ha salido a decir que «no hay negociación de ningún tipo» (La Voz del Interior, 16/4) y que no está dispuesto a ningún arreglo con la patronal («desde el gremio le hemos dicho a la empresa que denuncie el actual convenio como lo establece la ley … a partir de ese paso llamaremos a asamblea, elegiremos paritarios y discutiremos todo el tiempo posible dentro de los marcos legales» —ídem). Sin embargo, Louis Schweitzer (presidente mundial de la Renault) asegura: «Sé que hay negociaciones para obtener los acuerdos necesarios para permitir la flexibilidad y la competitividad» (ídem). Lardizábal (director de Relaciones Industriales de Renault) sostuvo que «la empresa dialoga permanentemente con el Smata sobre temas como la productividad y relaciones laborales indicando que en los próximos días se iniciarían formalmente las conversaciones para la modernización del convenio» (ídem, 17/4). Lo cierto es que el Smata no está preparando a los trabajadores de Renault para preparar su propio pliego de reclamos, con lo cual de ir a una paritaria sería a contestar los reclamos patronales, es decir, a aceptar los hechos consumados.


Pero la situación de Renault no es la única que afecta a los trabajadores cordobeses: siguen las suspensiones en Fiat, en Transax, en las fábricas autopartistas (que ahora ‘pertenecen’ al Smata). Se impone una asamblea general del Smata que se plantee la lucha por la derogación del convenio Fiat-General Motors-Chrysler y Smata, la defensa de la jornada de 8 horas y el salario.