Sindicales

23/8/2012|1236

Salta: por el triunfo de los obreros del Tabacal

Un lock out para quebrar la organización gremial e imponer despidos

Desde hace tres meses, la Seaboard Corporation -dueña del ingenio El Tabacal- viene realizando diferentes maniobras y provocaciones para estancar la discusión paritaria y para propinarle un golpe definitivo al Sindicato de Trabajadores del Azúcar local. El Tabacal declaró ilegales los paros realizados, amenazó con nuevas denuncias penales contra los trabajadores de paro que ingresen a la planta, envió 60 telegramas de despidos; y hasta impugnó a los delegados electos en el último período, entre otras provocaciones contra el gremio.


Mientras la patronal dice ofrecer el mejor sueldo de la rama, el sindicato denuncia que esto es falso; no solamente por los sueldos acordados por otros ingenios, sino también porque los premios por zafra y otros adicionales sólo serán pagados a los que no hicieron paro. Pero el punto central que estancó la paritaria es la negativa rotunda de la Seaboard a retirar las denuncias judiciales contra obreros y contra miembros de la directiva, por haber participado en huelgas y en medidas de lucha anteriores.La judicialización de la lucha gremial es un punto clave para El Tabacal, ya que necesita quebrar la organización sindical, derrotar a los obreros, imponer despidos sobre el personal de planta y reemplazarlos por tercerizados. Esto quedó claro cuando el abogado de la empresa Roberto Mc Lougling ofreció al secretario adjunto del sindicato retirar las demandas judiciales en contra de la comisión directiva y de los delegados si es que estos permitían 100 despidos y su reincorporación por empresas contratistas, con la consecuente pérdida de antigüedad y fuera del convenio. Esta extorsión fue grabada y hoy es denunciada en los medios por el sindicato.


Lock out patronal, reacción obrera y crisis política


Después de dos conciliaciones obligatorias -una provincial y otra nacional-, el sindicato llamó a un paro de cuatro horas diarias cada 48 horas. La patronal respondió con un lock-out por tiempo indeterminado, dio de baja a casi todo el personal temporario -más de 1.200 obreros- y planteó el despido a todo aquel que ingrese a la fábrica. Ante semejante provocación, los obreros y el sindicato decidieron cortar la ruta 50; primero, en forma intermitente y ahora más dura, hasta llegar a ser total. Desde el sábado 18, apenas largado el corte, cientos de obreros se concentraron en la planchada del ingenio y ya resistieron una primera amenaza de desalojo por parte de la Policía provincial.


La provocación de la Seaboard ha cohesionado a los obreros del campo en la huelga, pues estos fueron los primeros en sufrir los aprietes de la patronal. También ha generado una gran solidaridad popular. Hasta el actor Matías Alé, que regresaba de una gira por Orán, se solidarizó con el corte. Muy por el contrario, los diputados del PJ por el departamento de Orán, Hucena y Astún, lo repudiaron y acusaron a los obreros y a su sindicato de poner en peligro la economía de la región. Hucena llegó a plantear en una carta abierta que "El Tabacal debe ejercer su correspondiente responsabilidad"; en otras palabras, llamó a la patronal a tomar las represalias necesarias para derrotar la huelga.


Urtubey, por su parte, intenta arbitrar en el conflicto. Denuncia los 60 telegramas de despidos de la empresa, pero también a los obreros, por armarse con palos en el corte. Sin embargo, omitió aclarar que lo hicieron para enfrentar una eventual represión de su Policía. También atacó los cortes de los obreros al afirmar que quiere "asegurar que el ciudadano de Orán no tenga inconvenientes para acceder o salir de esa ciudad". La Seaboard Co., miles de veces declarada por el propio Urtubey como un "modelo de producción", ahora no le da margen de maniobra y lo obliga a tomar clara posición por ella.


Por la victoria de los obreros de El Tabacal


El Tabacal tiene ganancias siderales debido al alto precio del azúcar en el ámbito internacional; además, se beneficia de subsidios nacionales y provinciales para la producción de bioetanol. Mientras tanto, la población de Orán ve cómo el avance de las plantaciones de caña, junto con la soja, van desplazando las plantaciones de citrus, de frutas y de hortalizas; y destruye miles de puestos de trabajo en el campo. O que desde 2007 hasta ahora ya han muerto cuatro obreros en accidentes laborales. Esto sin mencionar los conflictos por usurpación de tierras por parte de El Tabacal, contra los campesinos de Río Blanco y el daño ambiental por pesticidas y por el acaparamiento y la contaminación del agua.


La victoria de la Seaboard contra los obreros y su sindicato será un ariete para agudizar la miseria y la superexplotación laboral en la zona. El pueblo trabajador lo sabe y por eso rodea de solidaridad esta lucha. Es necesario convertirla en solidaridad activa. Abajo el lock-out patronal, vamos por el triunfo de los obreros del ingenio El Tabacal.