10/11/2020

Santa Cruz: más de 100 casos positivos de coronavirus en un turno de Cerro Vanguardia

El gobierno y las empresas son responsables del brote en Puerto San Julián.

Desde que comenzó la pandemia, tanto desde la agrupación 27 de Julio como desde el Partido Obrero advertimos que la situación se desbordaría si no se tomaban medidas serias. En aquel entonces coincidimos en nuestro planteo de hisopar a todo el personal minero con los responsables del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Perito Moreno. Desde las autoridades y, sobre todo, desde Aoma (Gremio de los Mineros Santacruceños) se nos descalificó en nuestra sugerencia y también al COE Perito Moreno. Meses después, reconocieron que había que hisopar y varias empresas comenzaron a hacerlo.

Los casos sospechosos en todos los yacimientos primeramente fueron desestimados. Cerro Negro tuvo muchos contagios, Minera Santa Cruz y Cerro Moro también. En estos momentos le toca a Cerro Vanguardia: los contagios superaron el centenar, con el agravante de que fueron bajados a sus localidades exponiendo a toda la ciudadanía.

El impacto de la noticia fue tan potente que llevó a plantear la posibilidad de que se suspenda la actividad minera. A los rumores se plegaron algunos dirigentes sindicales que siempre amagan. Lo cierto es que eso no sucederá ya que Suárez More, viceministro de Salud, anunció «modificaciones en los protocolos» para seguir con la producción, sacrificando condiciones laborales, extendiendo turnos hasta 28 días y privilegiando, como desde un principio, los intereses de las grandes corporaciones mineras.

Transmisión comunitaria no reconocida: ¿qué intereses hay detrás?

Como lo manifestamos en medios radiales de Puerto San Julián, hay una transmisión comunitaria no decretada en la localidad ya que no son solo tres focos controlados (como lo dice Suárez More) sino que, antes y durante la aparición de los focos de referencia, existieron casos positivos sin nexos, como el caso positivo en el Concejo Deliberante.

Para el gobierno, la decisión política es garantizar la mano de obra a las empresas mineras sin grandes modificaciones, ya que si se dictara la circulación comunitaria en la localidad se interrumpiría el flujo de obreros a la mina porque el protocolo establece 7 días de aislamiento previos a la subida a los yacimientos y, de esta manera, les quedarían días sin cubrir o deberían crear otro turno con otro personal. Este protocolo no lo han respetado el gobierno, las empresas y la comisión de Aoma sobre ciertas localidades como Caleta Olivia y Puerto Deseado, que también tienen transmisión comunitaria reconocida (a eso le llaman hacer lo humanamente posible para cuidar al trabajador minero).

Solicitar los mayores controles no es tomar a la ligera al problema de la pandemia, todo lo contrario. Ser responsable es llevar tranquilidad y no miedo a la población. No sirve la falsa sensación de seguridad que desde algunos sectores intentan hacer creer a los trabajadores que se los cuida.

La prueba es la realidad y esta nos dice que nunca se encuentran responsables cuando se trata de la patronal. El tiempo nos ha dado la razón: los protocolos deberían ser supervisados por comisiones de los propios trabajadores organizados en los lugares de trabajo y fuera de estos.

Es preciso también exigir a las empresas se hagan cargo de los costos en salud de las localidades que estas mismas ponen en riesgo, ya sea con insumos y equipamiento para los hospitales o centros de salud, como así en la desinfección de los lugares de uso público. Insistimos con los testeos masivos en todas las localidades y el aislamiento obligatorio para quienes den positivo, sean de la actividad que sean. También en que aquellos desempleados y/o informales contagiados por contactos de empleados esenciales sean sostenidos por estas empresas por el tiempo que dure la enfermedad.

Es importante recordar que las mineras es de las únicas actividades que mantuvieron e incrementaron sus ganancias en pandemia, también que son beneficiadas por la rebaja de retenciones y la depreciación de los salarios con respecto al dólar y a la inflación. Finalmente, las paritarias cerraron a la baja pactadas por dirigentes que luego, como perseguidos por un fantasma, culpan de todo a la izquierda.

Para que la pandemia no la pague el pueblo, reclamamos que las corporaciones pongan los fondos necesarios, que se respeten las condiciones laborales para las y los trabajadores mineros. Las empresas y el gobierno son responsables.

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