06/09/2001 | 720

Se viene la Asamblea General de Delegados

El levantamiento del paro, decidido por la dirección de Suteba, está lejos de haber clausurado el conflicto. En los últimos días han tenido lugar manifestaciones en numerosos distritos que revelan que el espíritu de la huelga sigue vivo. La expresión culminante fueron los docentes autoconvocados de Avellaneda, que protagonizaron una movilización de 5.000 personas, con la presencia de padres, estudiantes secundarios y terciarios.


Que la burocracia acusó el golpe de las múltiples expresiones de repudio que se han multiplicado en la provincia, lo refleja la costosa solicitada que sacó en Clarín, en lo que pretende reivindicar el acuerdo con Ruckauf. Los celestes se «acordaron» de hacer uso de los fondos sindicales no para impulsar la huelga (en el transcurso de ella no salió ninguna solicitada), sino luego de levantarla. La burocracia sostiene que «no volvimos a las aulas con las manos vacías». En la enunciación de los supuestos logros coloca en un último punto: «constituir una comisión para los temas restantes». Los «restantes temas» son, sin embargo, los temas cruciales de la huelga, a saber, la vigencia de la ley de ajuste, el pago en bonos y los recortes salariales. Sobre esto, naturalmente, Suteba no puede exhibir nada.


Ya ha trascendido, además, que para cumplir con el déficit cero pactado con el FMI, habría que recortar 900 millones de los recursos coparticipables a las provincias en los últimos cuatro meses del año; 300 millones a la provincia de Buenos Aires. Ni hablar de que, al autorizarse la cancelación de impuestos en patacones o títulos públicos nacionales (que serán reconocidos a su valor nominal), las arcas del Estado provincial amenazan ser atestadas de bonos basura y devaluados y, por supuesto, recibir un menor nivel de recaudación. Son totalmente infundadas, por lo tanto, las expectativas sobre la posibilidad de sustraer a los docentes de un mayor ajuste.


En este contexto, cobra especial relevancia la iniciativa de la lista Azul y Blanca-Rosa-Verde de convocar a una Asamblea General de Delegados de toda la provincia para el próximo sábado 15 de septiembre. Dicha Asamblea, que fue anunciada al culminar una combativa movilización por las calles de la Capital, sesionará coincidentemente con la etapa final de las deliberaciones de la comisión formada por los sindicatos, con el gobierno.


La convocatoria a la Asamblea General fue recibida con entusiasmo por el activismo. En ese sentido, han apoyado la iniciativa comités de enlace, coordinadoras interescuelas y organizaciones de autoconvocados de distintos distritos.


La Asamblea deberá discutir y aprobar un plan de acción para retomar la huelga general, que ha sido levantada por la burocracia, y su convergencia con los estatales y municipales y el movimiento estudiantil en una gran movilización huelguística común, que permita derrotar el ajuste.

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