06/02/2021
METALÚRGICOS

Tierra del Fuego: una nueva ofensiva del Grupo Mirgor a los trabajadores fueguinos

Crónica de la aguerrida lucha en la empresa de Nicolás Caputo.

El conflicto surge a raíz de una serie de reclamos de equiparación de las condiciones laborales, dado que Grupo Mirgor posee tres plantas en Río Grande y en una de ellas, Brighstar, los trabajadores poseen ítems en el salario que las otras no tienen, como ser el “presentismo” y la guardería. Asimismo, reclaman que no se entrega la vestimenta debidamente y la arbitrariedad de liquidaciones mal pagadas: asignaciones familiares, horas extras, recategorizaciones, etc. Las tres plantas de Mirgor están paralizadas en Río Grande. A ello se suma la situación de absoluta incertidumbre y desasosiego que se cierne sobre 1.200 obreros, a quienes solamente a 330 la empresa ofreció vincularlos bajo la modalidad de PPD (Personal Permanente Discontinuo que trabajan entre cuatro y once meses al año) pero, cuando iban a convalidar esto, la empresa arteramente modificó una serie de lineamientos en desmedro de los trabajadores y hasta el momento no se ha firmado ese acuerdo.

Según comentó el delegado de la UOM, Santiago Gordillo, de los 1.200 contratados que se desvincularon en el receso volvieron a la actividad solamente 800 con los mismos contratos eventuales de antaño y aún quedan 400 trabajadores que están sin ingresar y que sostienen que más adelante los tomarían nuevamente. “Mirgor tiene unos 700 trabajadores efectivos, 60 PPD y unos 1.200 contratados. Brightstar tiene alrededor de 350 efectivos, 162 contratados que no han ingresado todavía y que estaban trabajando el año pasado”, según declaró el delegado. Este cúmulo de irregularidades desató que los trabajadores llevaran adelante la paralización total en las tres plantas de IATEC (Industria Austral de Tecnología S.A.) del Grupo Mirgor.

Intimidaciones de la patronal, asamblea y huelga

La represalia y los apercibimientos no tardaron en llegar por parte de la patronal, emitiendo un comunicado a la prensa local en el cual expresaron que la representación sindical “pone en riesgo 1.500 puestos de trabajo”. Seguidamente amenazaron con una serie de apercibimientos y con despidos a los operarios incitándolos a que “rompan” con la medida de fuerza y vuelvan a sus puestos de trabajo, de lo contrario se sucederían despidos “con justa causa”. En esa misma afrenta, esgrimieron una denuncia penal ante el COE provincial (Comité Operativo de Emergencia), arguyendo que en las acciones de lucha no se respetaron los protocolos y se incumplieron las medidas de distanciamiento y prevención; para finalmente culpabilizar que la planta de producción de autopartes electrónicas no cumple con sus tareas por la falta de insumos que debieran abastecer las plantas que acataron el paro.

La conciliación obligatoria fue dictada el 27/1 por el Ministerio de Trabajo de la Nación y los trabajadores optaron por no acatarla y continuar con el paro, algo que también la patronal esgrime como una acción ilegal y manifestando que un grupo de delegados, “en total rebeldía con las partes”, estarían desconociendo el acuerdo de diálogo establecido con la burocracia de la UOM. Algo totalmente falaz, dado que la empresa viene haciendo oídos sordos a los reclamos, acciones y notas presentadas en este tiempo.

El sábado 30/1, en horas del mediodía, una masiva asamblea se concentró frente a una de las plantas, ratificando los reclamos y votando continuar las medidas de fuerzas en defensa de sus fuentes de trabajo y de sus condiciones laborales. Al día siguiente, la firma envió correos electrónicos a los operarios exhortándolos a que retornen a sus puestos laborales y amenazando que “el lunes 1 de febrero serán enviadas intimaciones formales a todos los colaboradores para que tengan la constancia de su incumplimiento”; para finalmente espetarles: “en esta misma instancia se les solicitará que retomen sus tareas habituales, bajo apercibimiento de despido con justa causa”

A pesar de todo este despliegue de prepotencia patronal, inicialmente el lunes se continuaría con la medida de fuerza y si no los dejaban ingresar, se planteó la toma de las fábricas. Finalmente, ante la ausencia de gran parte de la burocracia que aisló el conflicto sistemáticamente, avalando con ello las amenazas, maniobras e intentos por romper los reclamos obreros, los trabajadores decidieron levantar las medidas de fuerza a la espera de que continúen las conversaciones con la patronal.

¡Por la conquista de todas las reivindicaciones de los metalúrgicos!

Este episodio se suma al historial de conflictos que vienen acaeciendo con los trabajadores de Mirgor y que la burocracia de la UOM aísla sistemáticamente, ello a pesar de que la empresa de Nicolás Caputo al tercer trimestre de 2020 tuvo ventas por $45.527 millones (6,4% más respecto al mismo periodo en 2019), acaparando una ganancia neta acumulada de $1.529,9 millones en 2020, frente a los $559, 9 millones del tercer trimestre de 2019, que redundan en un incremento del 173%.

Denunciamos el ardid patronal y sus afrentas contra el proletariado fueguino; así como la integración de la cúpula sindical burocratizada, su carácter entreguista y sus operaciones a favor de las patronales. Que se conquisten todos los reclamos y se pague lo adeudado. Rechazamos el régimen de precarización y exigimos el pase a planta permanente bajo convenio de todos los contratados. Ningún despido, ni suspensiones y no a la flexibilización laboral.

Por la independencia política de los trabajadores contra los ataques de las patronales y el Estado burgués, avancemos en la organización independiente desenvolviendo la conformación de comités y asambleas con mandato de base para que se abran los libros de la empresa y se demuestre cabalmente el estado de las cuentas. Rodeemos de la más amplia solidaridad de clase a los compañeros en su conflicto y sus acciones, por una salida de los trabajadores a la crisis del régimen.

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